10 RAZONES PARA ELIMINAR EL AZÚCAR DE TU VIDA

10 RAZONES PARA ELIMINAR EL AZÚCAR DE TU VIDA

 

adiccion-azucar-iStock_000015185024_Small

 

1. El azúcar hace que almacenes grasa en los tejidos y órganos.

La fructosa es un componente del azúcar de mesa y del jarabe de maíz rico en fructosa. Estos azúcares se añaden a muchos alimentos procesados y provocan que el hígado y otros órganos, guarden más cantidad grasa y de forma más eficiente. Con el tiempo, una dieta alta en fructosa puede llegar a formar glóbulos de grasa en el hígado, y provocar la aparición de la enfermedad de ‘hígado graso no alcohólico’, una condición que apenas se veía hasta los años 80s.

Consejo: Revisa los ingredientes de los alimentos que compras, especialmente los que se denominan saludables a base de frutas en bebidas, zumos y batidos.  Un batido de fruta comercial puede contener hasta 54 g de azúcar (13 cucharaditas de azúcar añadido). Algo que no vas a encontrar concentrado en la fruta fresca, ya que ésta contiene fructosa natural, junto a fibra, vitaminas y antioxidantes, una mezcla que nuestro cuerpo sabe digerir y utilizar como fuente de energía y no almacena en lugares extraños.

 

2. El azúcar es la llave que abre la puerta a la diabetes.

Un estudio publicado en PLoS, encontró que por cada 150 calorías adicionales de azúcar disponible por persona cada día, aumenta en un 1,1% la probabilidad de desarrollar diabetes tipo 2. Esto puede parecerte un riesgo bajo, pero es que en un día normal, las calorías que provienen del azúcar suelen ser el doble o triple, sin haberse pasado con los dulces. Si eres una persona golosa, estás ganando boletos para desarrollar enfermedades metabólicas y  acabar con diabetes.

Consejo: Empieza por evitar todo tipo de azúcar en formato granulado (azúcar de mesa), se acabó lo de añadir cucharaditas de azúcar al café, té, cacao o infusiones de cada día, aprende a disfrutar de su sabor natural. Sigue eliminando el azúcar oculto en los alimentos, desde las bebidas como zumos y bebidas azucaradas, hasta los alimentos preparados como salsas, envasados, conservas, etc. Deberías revisar todo lo que venga con etiquetas de ingredientes, verás que la mayor parte de los azúcares que tomas cada día están escondidos en alimentos cotidianos como el pan o la salsa de tomate que usas cada día.

 

3. El azúcar perjudica al corazón y endurece los vasos sanguíneos.

Las enfermedades cardiovasculares están estrechamente relacionadas con el sobrepeso y obesidad, y en las personas con diabetes tipo 2, la primera causa de muerte, representan el 65% de la mortalidad. El exceso de azúcares provoca un exceso de insulina en sangre que cuando se vuelve algo habitual, termina afectando a las arterias, ya que los niveles altos de insulina provocan que las células del músculo liso que forman los vasos sanguíneos crezcan más rápido de lo normal, endureciéndose con el tiempo, lo que origina hipertensión arterial con todos los problemas relacionados que conlleva tener la tensión arterial alta.

Consejo: Cuidado con los productos ricos en fibra o elaborados con cereales integrales que escoges pensando que son más naturales y mejor para la salud. La mayoría de los ‘integrales’ se fabrican con harina integral que se ha reducido a polvo, con una textura muy parecida a la harina blanca, y sí con un poco más de fibra, pero no hay ‘cereales enteros o integrales’ de verdad una vez que se ha convertido en harina. Los carbohidratos de los cereales enteros son de asimilación lenta, pero al convertirse en harina integral, la glucosa es más fácil de asimilar y se pierde el efecto retardante de la masticación y la fibra que hacen de los cereales enteros alimentos  de digestión lenta. Anne Alexander, la autora del libro ‘Sugar Smart Diet’ sobre el que está basado este post, dice que la mayoría de los panes de molde vendidos como integrales se digieren a la misma velocidad y causan el mismo aumento de los niveles de glucosa en sangre que el pan de molde blanco normal.  Azúcar Dieta Inteligente.

 

4. El azúcar desequilibra los niveles de colesterol.

Tras décadas de eliminar las grasas saturadas por miedo a los peligros del colesterol y los triglicéridos, ahora sabemos que los azúcares también son culpables y que no basta con eliminar las grasas para reducir el colesterol malo o LDL. En un trabajo publicado en el ‘Journal of the American Medical Association’ se ha encontrado que, después de excluir a las personas con el colesterol alto y / o diabetes y las personas que estaban con sobrepeso elevado, las que comían más azúcares en la dieta, eran las que tuvieron un mayor aumento en los niveles de colesterol malo (LDL)y triglicéridos en la sangre, y niveles más bajos de colesterol bueno (HDL) los buenos más bajo (HDL). Se piensa que la sobrecarga de azúcar en la sangre podría provocar que el hígado produzcas más colesterol malo (LDL) a la vez que disminuye la capacidad de regular el colesterol de forma natural.

Consejo: Incluye proteínas en el desayuno. Ya sabes que los expertos dicen que saltarse el desayuno te hace 4,5 veces más propenso a la obesidad. Desayunar también ayuda a mantener los niveles de azúcar en la sangre regulados. Además, cuando las mujeres con sobrepeso eligen huevos ricos en proteínas en vez de bollería en el desayuno, comen una media de 160 calorías menos durante la comida.

 

5. Todos estos puntos conducen a la diabetes tipo 3.

Suzanne de la Monte, neuropatóloga de la Universidad Brown, ha sido la primera persona en utilizar el término diabetes tipo 3, después de que su equipo fuera el primero en descubrir los vínculos entre la resistencia a la insulin, las dietas altas en grasa y la enfermedad de Alzheimer. De hecho, su trabajo sugiere que la enfermedad de Alzheimer es una enfermedad metabólica, en la que la capacidad del cerebro para utilizar la glucosa y la producción de energía está dañada. Parafraseando, la diabetes tipo 3 es como tener diabetes en el cerebro.

Consejo: Aprender a reconocer los muchos nombres bajo los que se ocultan los azúcares. Revisa en  las etiquetas los ingredientes que terminan en-osa, como sacarosa, fructosa, galactosa, etc., porque son azúcares. También es azúcar lo que recibe el nombre de sirope, jarabe, etc. como sirope de maíz o jarabe de maíz. Protege tu cerebro de los alimentos con grasas perjudiciales y los que llevan azúcares no naturales.

 

 

6. El azúcar te convierte en un adicto.

Sí, suena fatal, pero si dejas de tomar azúcar durante una semana te darás cuenta de que experimentas síntomas de abstinencia bastante alarmantes. Todas las células de tu cuerpo te pedirán alimentos dulces, soñarás con bollos y galletas, tus bebidas favoritas, etc. Al igual que las drogas de la calle, el azúcar provoca la liberación de sustancias químicas del centro de placer del cerebro, como los opioides y dopamina. Y como ocurre con las drogas de la calle, desarrollamos una tolerancia también al azúcar, cada vez necesitamos más dosis para conseguir resultados. Es por eso que las personas golosas terminan echándose más cucharadas de azúcar al café o té que son amargos, y suelen encontrar poco agradables los postres caseros que hacemos las personas que no tomamos azúcares, para ellos no está dulce, aunque tenga azúcar. En estudios con ratas que con adicción de azúcar, al eliminarles los alimentos dulces se observan cambios como raspado de dientes, temblores, sacudidas, y síntomas de ansiedad.

Consejo: El Dr. Andrew Weil, aconseja mucha paciencia a las personas que empiezan a reducir los azúcares refinados y añadidos de su alimentación. Él dice que por lo general toma alrededor de una semana para el paladar habituarse a un nivel general más bajo de dulzura en la dieta. Después de eso, el sabor excesivamente dulce de lo que tomaban antes les resulta hasta repugnante.

 

7. El azúcar que se convierte en un animal hambriento.

Suena fatal, pero si comes azúcares tendrás más hambre, más frecuentemente y no te sentirás saciado con nada, ni con más dulce. Nuevas investigaciones sugieren que comer regularmente demasiada azúcar disminuye la capacidad del cuerpo de decirle al cerebro que está lleno. Si tienes unos kilos de más y empiezas a notar síntomas de enfermedad metabólica y/o  diabetes tipo 2, tu cuerpo puede haber perdido la capacidad para encender y apagar la hormona leptina, responsable de decirle al cerebro que estás lleno y que hay que dejar de comer. La fructosa también parece llevarse  mal con la leptina, y comer una dieta alta en fructosa artificial, también hace que sientas hambre, incluso cuando estás comiendo todo el rato.

Consejo: En lugar de comer una barrita de chocolate con leche o normal, escoge chocolate negro con más del 80% de cacao, cuando notes antojo de dulce. También proponte caminar o subir escaleras o hacer ejercicio en casa durante 10 minutos antes de comer un alimento dulce, verás como se te pasan las ganas. Los investigadores encontraron que un paseo de 15 minutos puede reducir los antojos de una barra de chocolate con leche y azúcar en un 12%. Busca tu sustituto del dulce, te podría dar más ideas, ¡pero no es el lugar adecuado para escribirlas!!!

 

8. El azúcar te convierte en un zombie en busca de energía.

Sí, nos han contado que el azúcar es la fuente de energía básica de las células, pero hasta hace unos pocos años, los seres humanos no podíamos tomar azúcar en estado tan puro, lo obteníamos al comer y digerir alimentos complejos, no había geles de glucosa en la dura vida de los cazadores-recolectores. Este subidón de energía que nos dan los populares geles y barritas energéticos que utilizamos los deportistas, es breve, muy breve, y en algunos casos, el bajón que provoca después de la subida, acaba en la temida ‘pájara’, justo lo que estábamos intentando evitar. Si cada vez que notamos bajón de energía recurrimos a los azúcares sencillos, puedes notar que la sensación de agotamiento y fatiga se convierte en algo habitual, y cada mañana o cada salida a entrenar te pide un ‘chute de azúcar’. Si este es tu caso, deberías probar a cambiar todo lo que has aprendido hasta ahora y dejar de pensar en el azúcar como la solución. La ciencia muestra que se necesitan  sólo 30 minutos o menos para ir de un subidón de azúcar a un bajón completo en azúcar. Este pico de subida-bajada se puede convertir en un círculo vicioso en busca de más azúcar para conseguir el siguiente ‘pico’. Para colmo de males, el azúcar también desencadena la liberación de serotonina, un regulador del sueño, por eso algunas personas experimentan somnolencia después de tomar geles de glucosa o comidas ricas en azúcares como pasta.

Consejo: Una vez que consigas eliminar los peores azúcares de tu vida, prueba a descubrir alimentos dulces naturales, como las frutas, la miel, algunas infusiones como el regaliz y la infusión de planta stevia, etc.

 

9. El azúcar estropea tu sonrisa

Y no estamos hablando del efecto del azúcar a la hora de provocar caries dental, que ya lo sabemos desde pequeños, estamos hablando de la depresión. Muchas personas recurren al dulce para sentirse mejor, necesitan su ración de azúcar después de un día estresante de trabajo o estudiando o lidiando con los niños. El postre es su mejor momento del día, pero al final parece que se está consiguiendo el efecto contrario. Esto lo dice un estudio publicado en ‘Public Health Diary’, con cerca de 9,000 personas para estudiar la relación entre la depresión y el consumo de dulces azucarados y comida rápida. Después de seis años, los que comían más comida basura y dulce tenían casi un 40% más de riesgo de desarrollar depresión, en comparación con aquellos que evitaba la comida basura y dulces. En las personas con resistencia a la insulina, parece que el cerebro libera niveles más bajos de dopamina para sentirse bien cuando se toma alimentos dulces y comida basura.

Consejo: En el libro ‘Sugar Smart Diet’ se recomienda una dieta de 32 días para reducir y eliminar los azúcares. Puedes hacerlo por etapas, para no eliminar completamente los azúcares, si no para aprender a controlar tus antojos y tener una buena relación con los dulces. No es como seguir el plan de ‘Alcohólicos Anónimos’ en el que nunca vas a volver a probar el alcohol, una vez que eliminas el problema de la adicción al azúcar, puedes disfrutar de los dulces sanos sin miedo a volver a caer en ‘adicción.

 

10. El azúcar envejece la piel

El azúcar circula por el torrente sanguíneo y cuando se encuentra en exceso, se une a las proteínas para formar nuevas moléculas dañinas llamadas productos finales de glicación avanzada, o AGE en inglés, que atacan a las proteínas cercanas, como las  fibras de proteína de colágeno y elastina, los componentes que mantienen la piel firme y elástica. Si te excedes con el azúcar tu piel se vuelve más seca y frágil, lo que acelera la aparición de arrugas y flacidez cutánea.

Los AGE también afectan al crecimiento del colágeno, lo debilitan y lo vuelven  frágil y desactivan las enzimas antioxidantes naturales del cuerpo. Esto debilita la piel frente a los radicales libres, especialmente los producidos por los rayos UV del sol.

Consejo: No abuses de los edulcorantes artificiales ni naturales, no debes ponerle sabor dulce a todo lo que comes. Algunos edulcorantes como el agave, que se venden como naturales, tienen un contenido de fructosa más alto que el jarabe de maíz alto en fructosa. También se ha encontrado que las personas que utilizan edulcorantes como sustitutos del azúcar tienen la flora bacteriana diferente, lo que les hace propensas a sobrepeso y obesidad. Dicen los expertos que el único alimento dulce que nos da la Naturaleza es la miel, y que basta una cucharadita para beneficiarse de su sabor y sus propiedades.

 

¿Hay que eliminar el azúcar completamente? Yo no soy partidaria de los extremos radicales, para que os hagáis una idea, en casa no hay azucarero, pero si puedes encontrar el paquete de azúcar en el armario donde guardo la harina y los productos de repostería. ¿Por qué? Porque creo que el azúcar blanco es un ingrediente más en la repostería, y si voy a hacer un bizcocho o unas magdalenas, prefiero hacerlo con la receta casera de toda la vida, con su harina, levadura, azúcar blanco y huevos, que ponerme a comprar y utilizar ingredientes tipo ‘repostería fitness’ que son más caros y requieren más habilidades culinarias de las que tengo. Al final, el bizcocho casero lleva lo de ‘toda la vida’ y se disfruta haciéndolo y comiéndolo en familia, y cuando te das cuenta, quedan unas migas y pocas ganas de hacer otro para el día siguiente. Lo que me hace pensar que un postre casero tiene su gracia, pero no es para todos los días, es para compartir en días y ocasiones especiales, el secreto para no comer mucho y ganárselo con todo el ‘curro’ en la cocina de amasar y limpiar.

 

¿Cuánto azúcar es recomendable? Pues según la ‘American Heart Association’ o ‘Asociación Americana del Corazón’, los niveles recomendados de azúcar son:

  • 5 cucharaditas (20 gramos) para mujeres.
  • 9 cucharaditas (36 gramos) para hombres.
  • 3 cucharaditas (12 gramos) para niños y niñas.

Como referencia, una lata de refresco contiene unos 12 g de azúcar, y una rebanada de pan de trigo integral de molde puede tener hasta 2 cucharaditas de azúcar escondido.

loading...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
SALUD
SUBSCRIBETE AHORA
RECETAS
CONSEJOS
ALIMENTACION
NOTICIAS SALUDABLES
ECOLOGICA
Y MUCHO MUCHO MAS!!!