Demostrarle tu afecto a alguien –especialmente a alguien que quieres– puede proteger tu sistema nervioso contra la ansiedad de la vida cotidiana. En 2007, el Dr. Kory Floyd, de la Universidad Estatal de Arizona, midió la cantidad de cortisol (la hormona del estrés) que segregaban 15 hombres y 15 mujeres tras haber sido expuestos a situaciones de estrés.

Después de esa parte desagradable, se pidió a unos cuantos participantes que escribieran cartas a alguien que quisieran, con las razones por las que les querían. La saliva de esos participantes mostraba claramente bajos niveles de cortisol, frente a la saliva de quienes no expresaron afecto.

La conclusión del investigador fue que el simple acto de decir a alguien que le quieres, te vuelve más resistente a molestias, frustraciones y malestar físico.

2. Si eres más amable, te acuestas más contento

Un equipo de psicólogos, liderados por la Dra. Emily Ansell, de la Universidad de Yale, envió encuestas diarias a un grupo de adultos de entre 18 y 44 años. Durante dos semanas, los participantes les contaban cuántas situaciones de estrés habían tenido (en el trabajo, problemas familiares o frustraciones personales, temas de salud…), cuántas veces habían sido amables, y si en conjunto su humor era bueno o malo.

Cuanto más ayudaban a otras personas durante el día, incluso en situaciones tan simples como sujetar la puerta, menor era su estrés a última hora y, en general, más felices se sentían.

3. Ser bueno = ponerse enfermo con menos frecuencia

Varios estudios sugieren que los que dedican más tiempo a ayudar desinteresadamente a los demás tienen índices más bajos de inflamación en el torrente sanguíneo, además de ser más resistente contra las infecciones.

Esa inflamación está ligada a una serie de enfermedades que incluye cáncer y diabetes. Reduce tus riesgos sacando todo lo bueno que hay en ti.

4. Tu colesterol baja cuando eres más considerado…

Los investigadores de Arizona mencionados arriba descubrieron, con otro estudio, que la misma tarea de escribir algo agradable que aparece en el punto 1 (no sólo a tu media naranja, incluimos también a amigos o familia)reducía el colesterol “malo” en estudiantes universitarios.

5. … Igual que tu presión arterial

Baja tu presión arterial olvidando esa bobada por la que aún sientes rencor contra alguien. Es un pequeño reto, desde luego, pero muy, muy gratificante. Este simple acto se ha relacionado directamente con la reducción de la presión arterial. Ya sea un pequeño rifirrafe con cualquier amigo, una vieja rencilla familiar o problemas constantes con un compañero de trabajo… Intenta dejarlo ir, por el bien de tu corazón.

6. El dolor disminuye

Ser comprensivo contigo mismo puede ayudarte a superar tu límite de sufrimiento o dolor físico.

aceverdura.com

En 2011, más de 100 pacientes con dolores crónicos fueron tratados por psicólogos sobre la gravedad de su padecimiento en relación con la aceptación de su situación. Los que demostraban una actitud más amable consigo mismos, no culpándose o no enfadándose por no encontrarse mejor, estaban menos incapacitados por su propia angustia que los que arremetían contra sus propios males y no se daban ni un respiro.

7. Ser amable te vuelve más atractivo

En un estudio dirigido por el Dr. Yan Zhang, de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong, en China, se pidió a un grupo de hombres y mujeres que juzgasen el atractivo de 60 fotos inexpresivas de mujeres. Los participantes encontraron mucho más guapas a las mujeres que los investigadores investían con buenas cualidades, como ser “legal” u honesto, frente a las que catalogaban como hostiles o desagradables.

Esto no quiere decir que te tengas que morder la lengua si no tienes nada agradable que decir. Pero estos estudios constituyen una prueba del poder de la amabilidad con… bueno, con el prójimo en general.

8. A la gente le gustas más

Cuando eres amable con la gente les caes mejor, entrando de alguna manera en su vida y recibiendo los favores que has hecho. Tal vez, simplemente decir más veces “gracias” puede suponer un cambio.

Las conexiones sociales son un factor vital a la hora de mantener nuestra mente y nuestro cuerpo en forma. Los que tienen sensación de pertenencia en un grupo viven más, piensan con más claridad, y se enfrentan a un menor riesgo de enfermedades cardiovasculares que los solitarios. También son más optimistas, menos depresivos y no sufren de ansiedad. Considera la amabilidad con los demás como un gran paso para mejorar tu próximo chequeo anual.

Y, aunque en persona siempre será mucho mejor que digitalmente, incluso Facebook puede provocar ese cálido sentimiento de pertenencia. Felicita a la gente en su muro en vez de pasar de las notificaciones de cumpleaños. Ya verás lo bien que sienta.

9. Eres más productivo cuando eres considerado

Los empleados que trabajan en compañías con políticas menos agresivas en materia de recursos humanos, que no viven con miedo a su superior, que no sufren un mal ambiente con sus compañeros… han demostrado trabajar con más eficacia, estar físicamente más sanos y sentirse más motivados para hacer un buen trabajo.

Cómo hacer que esto funcione para ti: si ese becario no rinde como debiera, intenta quitarle algo de presión, muestra interés en lo que hace fuera de la oficina, etc., ¡Ya verás cómo mejora!