10 verdades de ejercitarte todos los días sobre las que NADIE TE ADVIERTE

No es ninguna novedad que hacer ejercicio es muy beneficioso para la salud. Pero hay otros efectos del gimnasio que no son tan disfrutables: tener que lidiar con el sudor luego de una rutina de ejercicios no importa cuán corta sea, sufrir dolores y calambres que te inmovilizan, entre otras consecuencias no tan positivas (pero que jamás, JAMÁS deben detenerte)

#1 El clima no siempre está de tu lado

Mientras muchos cancelan su cita con el gimnasio o la corrida diaria por las malas condiciones climáticas, tú no quieres dejarte derrotar. Si llueve, nieva o hay – 1 grado para entrenar a puertas abiertas, hay muchas precauciones para tomar o alternativas para elegir:

  • Si insistes en salir a correr, puedes hacerlo, pero asegúrate de estar muy bien preparada, y suficientemente abrigada, una vez que entres en calor no será tan grave.
  • Si está lloviendo, tendrás que optar por visitar el gimnasio o usar de una vez por todas ese caminador que compraste y nunca aprovechaste. Si no tienes uno, puedes incursionar por el ejercicio via web, ¡hay muchas rutinas online que puedes disfrutar de modo gratuito!

#2 Tienes que volver a trabajar… ¿sin ducharte?

A veces la falta de tiempo nos obliga a ir al gimnasio durante la hora de almuerzo que tenemos en el trabajo, un sacrificio admirable que no todos pueden hacer. De todos modos, el tiempo que tienes es tan corto, que no puedes darte el lujo de lavar tu cabello o tomar una ducha.

Para cuando te veas en esta situación, prueba estos trucos que no fallan:

  • Nunca te ejercites con maquillaje.
  • Prueba con toallitas limpiadoras para el rostro y el cuerpo.
  • Asegúrate de cambiar tu ropa de gimnasia lo más rápido posible (y siempre muuucho perfume).

#3 Tu cabello es lo más parecido a un nido de pájaros

Sí, a pesar de contar con el tiempo suficiente, todas odiamos tener que lavar el cabello los 7 días de la semana. Pero después de conocer estos trucos te darás cuenta de que no necesitas hacerlo todos los días:

  • Explora looks de cabello recogido: una cola de caballo, una media cola, trenzas… ¡el que tú prefieras!
  • También puedes humedecerlo y secarlo y verás que su aspecto mejora (al fin y al cabo, ¡está limpio!).

#3 Tu piel está reseca

Lo más lógico, luego de cada sesión de ejercicio, es tomar una buena ducha. Pero, si pasamos demasiado tiempo bajo del agua y además aplicamos jabón muy seguido, nuestra piel terminará por resecarse. Esto se debe a que la ducha no solo remueve la mugre, sino también los aceites esenciales que produce la piel de forma natural y que la mantienen hidratada.

Es comprensible que quieras ducharte todos los días (incluso más de una vez) pero recuerda usar cremas hidratantes para no descuidar tu piel.

#4 Siempre parece que te vas de viaje

Cuando te ven cargando un bolso gigante, ya sabes que se viene la clásica pregunta: “¿a dónde te vas?”. Y tu respuesta es siempre la misma: a ningún lado… ¿o el gimnasio cuenta como un destino?

No hay muchas maneras de evitar esta situación si siempre tienes el tiempo justo. ¡He aquí otra excusa para invertir en un lindo bolso y en ropa de gimnasia que te motive!

#5 Te sientes hambrienta las 24 horas

Toda verdadera adicta al gimnasio sabe lo que se siente regresar a casa y vaciar la heladera luego de una larga sesión de ejercicios. ¡Esto no tiene nada de raro! Al ejercitarnos, quemamos calorías y, claro, se nos despierta el apetito.

Pocas personas se nutren adecuadamente una vez que terminaron de entrenar. Si no quieres que todo ese trabajo se vaya por la borda, es recomendable que optes por snacks saludables, especialmente aquellos que contengan proteínas.

#6 ¿Estás bien?

Luego de un día durísimo en el gimnasio, muchas personas te ven que caminas con dificultad o que haces exclamaciones de dolor cada vez que das un paso y se preocupan si estás bien. La inflamación de los músculos es completamente normal y hasta da un poco de satisfacción, porque es la prueba más tangible de que tu esfuerzo valió la pena. No obstante, puede resultar incómodo si no te permite ni siquiera caminar adecuadamente.

Pero hay múltiples soluciones a ese dolor: puedes poner una bolsa de agua fría sobre los músculos que más te duelen, realizar estiramientos que alivien el dolor o simplemente dejar reposar esos músculos en la próxima sesión y centrarte en otro grupo muscular.

#7 Tus pies se ven poco agradables

Nadie dijo que los pies de un atleta se ven tan bien como su físico. Es normal que, si te ejercitas todos los días, tus pies sufran heridas y calambres de tanto en tanto. Ahora bien, debes sentirte orgullosa de esas heridas ya que representan tu esfuerzo y sacrificio.

Para disminuir el daño que pueden sufrir tus pies, puedes tomar las siguientes medidas:

  • Usa una buenas medias que ventilen suficientemente los pies y te protejan adecuadamente.
  • Asegúrate de que el calzado que estás usando sea el más conveniente para la forma de tu pie.

#8 Nunca es suficiente

Un inconveniente de ejercitarte con mucha frecuencia es que empiezas a querer más y más. Al principio una corrida matutina alcanzaba, ahora tu cuerpo se acostumbró y te pide una mayor exigencia.

Si tienes tiempo piensa en complementar esa corrida con una rutina de pesas o abdominales, o bien corre con mayor intensidad, o por más tiempo.

Hay infinitas opciones para ajustar tu entrenamiento a tus necesidades, es solo cuestión de conocerlas.

#9 Tránsito más (o demasiado) acelerado

Si eres una persona con tendencia a estreñirse, una vez que comiences a moverte seguido, esa sensación molesta desaparecerá. Este es otro de los maravillosos beneficios que tiene practicar deporte: nos hace más regulares y favorece nuestro tránsito intestinal. Pero, si ya ibas al baño con regularidad, tal vez este efecto se convierta en algo un poco tortuoso porque te hará ir incluso más veces en el día.

Si de verdad te molesta esto, puedes intentar comer alimentos que enlentezcan el tránsito, pero la realidad es que pocas personas ven esto como algo negativo.

#10 Debes realizar más lavados

Humor en el gimnasio

A menos que seas fanática de la ”yoga nudista” es inevitable tener que lavar tu ropa con mayor frecuencia. Habrá días en los que de verdad no tendrás nada para ponerte para ir al gimnasio.

Para evitar esta situación, debes saber que existen muchos trucos para hacer que tu ropa dure más tiempo limpia. ¿Por ejemplo? Una vez que regreses de tu entrenamiento, cámbiate de ropa y deja que se ventile muy bien.

A pesar de que algunas de estas consecuencias te toman por sorpresa una vez que las notas, no deberían alejarte de tu rutina diaria de ejercicio, ya que en comparación de todos los efectos positivos de practicar deporte, estos aspectos son simples detalles.

NO TE VAYAS AUN!!! SIGUE LEYENDO

Fuente: imujer

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