A continuación, conoce algunas curiosas tradiciones estéticas a través de la historia:

Ohaguro

Hoy en día, los dientes blancos son considerados hermosos. Sin embargo, una sonrisa negra era codiciada en Japón hasta la era Meiji (1863 – 1912).  Las mujeres casadas y ocasionalmente los hombres empleaban un tinte de laca a base de acetato férrico y vinagre para teñirse los dientes negros, una costumbre conocida como Ohaguro. El proceso debía repetirse diariamente o cada dos a tres días.

Aunque una práctica extraña, la laca de hecho funcionaba como los selladores dentales modernos, ayudando a proteger el esmalte y prevenir las caries.

Uso del corsé

Si bien el corsé apareció por primera vez en civilizaciones antiguas, se popularizó en Europa durante el siglo XVI en la corte de los Medicci. Estas prendas eran utilizadas por las mujeres de alta sociedad y fueron evolucionando en formas cada vez más complejas. En el siglo XIX, con la llegada de la revolución industrial, se volvieron más accesibles y alcanzaron su máximo apogeo.

Desde niñas, las mujeres utilizaban corsés fabricados a partir de hueso de ballena o acero para reforzar una figura de “reloj de arena”, considerada femenina, frágil y elegante. Una cintura estrechísima de aproximadamente 20cm (aunque existen referencias de cinturas de hasta 12cm) era alcanzada apretando el corsé hasta deformar los órganos internos. Debido a esto, las mujeres de la época victoriana a menudo tenían dificultad para respirar, desmayándose continuamente. También eran comunes los problemas de infertilidad y los abortos naturales. A menudo los bebés nacían con problemas cardiorrespiratorios.

Cuello de jirafa

Las paduang (“mujeres cuello de jirafa”), forman parte de la tribu Kayan, una de las minorías étnicas de Birmania. Durante la década de 1990, los conflictos militares en su país natal obligaron a gran parte de la tribu a huir a Tailandia, donde actualmente miles de turistas acuden a visitar a las famosas mujeres de cuello largo.

Desde la edad de cinco años, portan un espiral de latón alrededor del cuello. Con el paso del tiempo, van añadiendo anillos que poco a poco desplazan la clavícula hacia abajo, dando la apariencia de un cuello extremadamente alargado. Llegan a portar hasta 25 anillos, pesando cerca de 2Kg.

Vendado de pies

Los llamados “pies de loto” surgieron entre las bailarinas de clase alta de la corte en la temprana Dinastía Song, en China, volviéndose una práctica común en la clase alta y la burguesía. Para mejorar sus prospectos de matrimonio y como símbolo de obediencia, las mujeres se mutilaban los pies para que permanecieran pequeños, idealmente de 8cm de longitud.

El proceso comenzaba cuando las niñas tenían cerca de cuatro años. Los dedos de sus pies, salvo el dedo gordo, se rompían y eran colocados bajo la suela del pie. Posteriormente, se doblaba el arco del pie hasta romperlo y se colocaban vendas apretadas para estrechar la distancia entre el empeine y el talón. El procedimiento era extremadamente doloroso y requería de gran cuidado y atención para evitar infecciones.

Existía un calzado especial para los pies vendados: los zapatos de loto, realizados a partir de materiales lujosos y lo suficientemente pequeños para caber en la palma de la mano. La costumbre se prohibió en 1949 durante la revolución comunista, cuando el trabajo se consideró una virtud. Sin embargo, la práctica continuo clandestinamente durante casi un siglo. Hoy en día, aún existen ciertas ancianas con “pie de loto”.

Piel de cocodrilo

Los habitantes de la provincia Sepik, en Papua Nueva Guinea, adoran al cocodrilo. Como parte de un ritual que conmemora la transición de niños a hombres, los miembros de la tribu se realizan dolorosas escarificaciones. Con ayuda de navajas, los jóvenes son cortados por todo el cuerpo en un patrón que imita la piel áspera del reptil.

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Fuente:http://www.muyinteresante.com.mx/historia/15/02/23/tradiciones-practicas-belleza-extrema/