• 1 manzana pequeña.
  • 1 pera pequeña.
  • 1 melocotón pequeño.
  • 1 puñado de frambuesas congeladas (yo las compré ya así, en el Lidl, y no traen nada más; frambuesas a pelo).
  • 2 dátiles.
  • canela al gusto.

Ingredientes para el “crocanti”:

  • 1 puñado de dátiles, más bien al gusto del consumidor.
  • Unas pocas uvas pasas (más bien opcional).
  • 3 cucharadas soperas (colmadas) de bayas de Goji congeladas.
  • 4 o 5 almendras crudas, sin activar.
  • 1 cucharada de algarroba (o cacao).

Preparación:

Se hace todo en un procesador de alimentos.
Primero hacemos la cremas, echando todos los ingredientes y procesando hasta obtener la textura deseada (sin las frambuesas, la fruta quedarían picada en trozos enanos).
Aquí tenemos dos opciones. Una es procesar los ingredientes del crocanti, y ponerlos como si fueran una base de tarta cruda en un plato hondo (la textura es menos consistente, pero se semeja) para comerlo a cada bocado con la crema; o podemos procesar jugando un poco con el tiempo y los ingredientes, procurando que quede más en trocitos y menos “masa”, con lo cual se lo echaríamos por encima.

¡Y listo! En dos sencillos pasos tenemos nuestra crema helada de frambuesas con “crocanti” de dátiles y bayas de Goji.

Comentarios adicionales: una vez vertido todo, podemos espolvorearlo por encima con, por ejemplo, coco rallado (como una servidora ).