Cómo hacerse un enema

Cómo hacerse un enema

Por Dr. Richard Anderson

Las primeras instrucciones documentadas sobre cómo hacerse un enema

“No basta que el ángel del agua nos envuelva sólo por fuera. En verdad, la suciedad interna es mucho mayor que la suciedad externa. Y quien se limpie por fuera, mas no por dentro, guardará semejanza con las tumbas bellamente pintadas por fuera, pero llenas por dentro de todo tipo de desagradable suciedad e inmundicia”.

“Buscad, por tanto, una calabaza de gran tamaño, cuyo tallo tenga la longitud de un hombre; extraed la pulpa y llenadla con agua del río caldeada por el sol. Colgadla de la rama de un árbol, arrodillaos en el suelo ante el ángel del agua e introducid el extremo del tallo de la calabaza en vuestras partes ocultas para que el agua pueda fluir a través de todos vuestros intestinos. Luego, permaneced de rodillas ante el ángel del agua que liberará vuestro cuerpo de toda inmundicia y enfermedad. Dejad entonces que el agua escape de vuestro cuerpo, para que se lleve de su interior todas las sustancias impuras y sucias de Satán. Y veréis con vuestros propios ojos y oleréis con vuestras propias narices todas las inmundicias y podredumbres que ensuciaban el templo de vuestro cuerpo; y todos los pecados que moraban en ellos, atormentándolos con dolores de todo tipo”.

(Evangelio de la paz de Jesucristo, por el discípulo Juan)

Nada brinda más alivio que un enema

[showads ad=center] Aprenda a valorar y disfrutar de los enemas. Nada menos que una intervención divina (también conocida como milagro) puede acudir a su rescate más rápidamente para aliviarlo de dolores de cabeza, estreñimiento, presión, diversos dolores, gases y acumulación masiva de mucosidad tóxica, pus y desechos venenosos; todos factores que contribuyen al desarrollo de enfermedades.

Algunas personas tienen mucho temor a los enemas. Ello se debe generalmente a vergüenza o a falta de conocimiento. Todo lo que sea bueno para la salud no debería avergonzarnos. Hacerse un enema es algo acertado e inteligente. Son buenos para la salud y nos conducen a un nivel de existencia más elevado, a través de la purificación. Si hemos de avergonzarnos, que sea por las cosas que son destructivas para nuestros organismos, como tener sobrepeso, ser irritables, estar de mal humor y ser desmedidos.

Por otra parte, es posible que algunas personas simplemente no sepan cómo hacerse un enema. No permita que eso lo detenga: es muy fácil de aprender. ¡Anímese! Tómelo como una nueva dimensión de vida que aún le queda por explorar. ¡Le aguardan nuevas y arrolladoras experiencias! Le garantizo que el enema pasará a ser una parte agradable de la limpieza, que le permitirá ver el resultado de sus esfuerzos saliendo de su propio cuerpo en colores vívidos y, luego, se sentirá mejor y más limpio.

Durante la limpieza, un enema por la mañana y otro por la tarde le ayudará a deshacerse de diez pies (3 metros) más de capas mucoides en un período de siete días. Un amigo mío se rehusaba a hacerse enemas durante la limpieza. Él es herborista, y pensó que tomando una cantidad extra de cáscara sagrada, podría mantener evacuaciones adecuadas y así evitar los enemas por completo. Había momentos en los que no se sentía bien; un claro indicio de que se estaban desprendiendo y movilizando desechos tóxicos y debían eliminarse. Ese malestar se habría aliviado si se hubiera hecho un enema. En su siguiente limpieza decidió utilizar enemas. Al darse cuenta de los beneficios, muy rápidamente superó la aversión que sentía por los enemas. Su limpieza fue mucho más fácil y llevadera y ahora recomienda enemas a todos los que inicien el programa de limpieza.

A través de los años, he sido testigo de muchas personas con un alto nivel tóxico en sus organismos que se sometieron a la limpieza sin utilizar enemas; la mayoría de ellas ha tenido una experiencia peor que el promedio. Cuando nos sentimos abatidos y nuestro amigo, el dolor, nos hace entrar en razón, la vergüenza sin sentido y la falta de conocimiento son cosas que deberíamos proponernos vencer, en lugar de dejar que nos venzan.

Nota: Si bien los enemas dan resultados fabulosos, los colónicos son más eficaces y suelen proporcionarnos un inmenso alivio. Un médico amigo de St. Louis ha recomendado a muchas personas someterse a la limpieza, pero cada una de ellas debía ir a su consultorio una vez al día para que se les practicara un colónico. Me comentó que ninguno de sus pacientes experimentó reacciones a la limpieza.

Los materiales que necesita para hacerse el enema

Recomiendo una bolsa de ducha interna, en lugar de las tradicionales bolsas de enema o de agua caliente que se adquieren en cualquier farmacia. Lo más importante es que la bolsa debe tener el extremo superior abierto para que pueda llenarla y mantenerla limpia fácilmente. Las bolsas que recomiendo son más fáciles y rápidas de usar; además, son menos costosas. Si decide usar la bolsa de ducha, asegúrese de que tenga la cánula (o tubito) para enemas y la cánula para duchas internas; si bien cualquiera de las dos funciona, la cánula para enemas es más fácil de introducir. El aceite de oliva, u otro ungüento que contenga hierbas naturales y cera de abejas, es el mejor lubricante con el que puede untar la punta de la cánula para facilitar su introducción en el ano. También debería lubricar el ano con una pequeña cantidad del lubricante que esté utilizando. De esta manera, logrará una excelente lubricación y la cánula se introducirá muy fácilmente.

Por lo general, utilizo dos tarros de vidrio de un cuarto de galón (946 ml) cada uno para llenar la bolsa del enema. Pero sería más conveniente utilizar una jarra de un galón (3.78 L).

Qué líquido utilizar para hacerse el enema

La mayoría de las veces, utilizo un té a base de hierbas. Pero el agua del grifo también es adecuada, siempre que no contenga contaminantes; especialmente, cloro y fluoruro. Por lo cual, no es aconsejable utilizar agua de grifo en la mayor parte de nuestro país. En el lugar donde vivo, el agua es absolutamente pura. En Chicago, ni siquiera lo consideraría. También debe tener cuidado con el agua de pozo; en muchas áreas del país, el agua de pozo está muy contaminada. El agua destilada es la mejor opción; pero también puede usar agua purificada de buena calidad. Las siguientes hierbas son excelentes para los enemas:

CATNIP (nébeda): tiene un efecto relajante para el cuerpo; es buena para la energía; mejora la circulación; es excelente para resfriados, fiebre, gases y, especialmente, para niños o para quienes tengan dificultades con los enemas.

BURDOCK ROOT (raíz de bardana): es una de las hierbas más eficaces que existe para purificar la sangre; es la hierba que mejor efecto tiene sobre la piel; además, mejora la función renal y ayuda a eliminar depósitos de calcio.

YARROW (milenrama): es una de las mejores hierbas que existen; es buena para el hígado, estómago y glándulas. Purifica la sangre y abre los poros de la piel (el órgano de eliminación más grande del cuerpo) facilitando una rápida eliminación. Es buena para resfriados, calambres, fiebre y gripa; y sirve como infusión para baños medicinales.

RED RASPBERRY (frambuesa roja): es excelente para todo tipo de problemas femeninos; tiene un alto contenido de hierro y es buena para los ojos y la eliminación, y es muy nutritiva.

WILD CHERRY BARK (corteza de cerezo silvestre): es muy útil para quienes tengan dificultades para eliminar el líquido del enema. Prepare un té con una cucharadita de esta hierba en un cuarto de galón (946 ml) de agua y luego viértalo en aproximadamente un galón y medio (5.6 L) del agua del enema.

Mi té de hierbas favorito es el que ayuda a los riñones y al sistema urinario; contiene: burdock, ginger, gravel, hydrangea, juniper, lobelia, marshmallow, parsley y uva ursi (bardana, jengibre, eupatorio, hortensia, enebro, lobelia, malvavisco, perejil y gayuba). Lo utilizo prácticamente en todos mis enemas y he comprobado que brinda magníficos resultados. Es particularmente útil para personas con un flujo urinario muy lento y para quienes sufran dolores de espalda a causa de congestión en los riñones.

Otras hierbas excelentes para los enemas son: blessed thistle, plantain, pleurisy root, hyssop, mint, elder flower, white oak bark, yellow dock, mullein, dandelion, parsley, marshmallow root y peppermint (cardo bendito, llantén, raíz de pleurisy, hisopo, menta, flor de saúco, corteza de roble blanco, lengua de vaca, verbascum, diente de león, perejil, hierbabuena y raíz de malvavisco). A veces, combino varias hierbas a la vez. De todas maneras, a menos que sea herborista, tome precauciones al intentar hacer sus propias combinaciones.

Temperatura del líquido del enema

El agua debe tener la misma temperatura del cuerpo. Puede tener una temperatura un tanto más alta, pero se corre el riesgo de relajar demasiado los músculos del colon, impidiendo que el líquido sea expulsado, que es precisamente lo que se busca con el enema. También puede tener una temperatura apenas más baja, ya que así se estimula, fortalece y tonifica el intestino; pero si usted es sensible al frío, podría resultarle un tanto incómodo.

Procedimiento para inyectar el líquido

Nota: No olvide que antes de verter líquido en la bolsa del enema debe asegurarse de que la válvula esté cerrada. Después de mojarse los pies y “limpiar” el baño con un enema de té de hierbas la primera vez, ¡ya nunca más lo olvidará!

Llene la bolsa del enema con el líquido (té o agua) de la jarra de galón (3.78 L). Una vez llena, cuélguela en la regadera, en el picaporte de la puerta del baño o en el toallero. Cualquiera de estas tres opciones es una altura cómoda. Una vez que se haya acostumbrado a hacerse enemas, puede colgar la bolsa en un lugar más alto, teniendo presente que cuanto más alto la cuelgue, más presión habrá y el líquido fluirá más rápidamente. Puede controlar el flujo de líquido con la válvula de cierre de la bolsa del enema, que está ubicada a unas dos pulgadas (5 cm) de la cánula.

Lubrique la cánula del enema y el ano. Apoye la cánula sobre el inodoro, el lavabo o la tina y abra la válvula levemente, permitiendo que el líquido fluya hasta que salgan todas las burbujas de aire del tubo. Cierre la válvula. Luego, póngase en la posición adecuada e introduzca la cánula en el ano. Una vez que la haya introducido, abra la válvula en forma gradual, permitiendo que el líquido fluya lentamente por el colon hasta que usted se acostumbre a la sensación. Siempre mantenga su mano en la válvula para poder cerrarla rápidamente si fuera necesario, y para que la cánula no se deslice hacia afuera.

Posición para hacerse el enema

La mejor posición es estar de rodillas, con la cabeza sobre una toalla. En esta posición, el líquido fluye fácilmente hasta el extremo más alejado del colon. Es muy útil masajear los intestinos, comenzando por el colon descendente (lado izquierdo del abdomen inferior), avanzando hacia el colon transverso (ubicado justo detrás de la caja torácica inferior, a menos que tenga prolapso) y luego pasando por toda la extensión del colon transverso y llegando hasta el colon ascendente (lado derecho). Hágalo bien: permita que el líquido recorra todo el trayecto hasta la válvula ileocecal. Si no está seguro de dónde se encuentran todas estas áreas del colon, basta con masajear intensamente el abdomen inferior: comenzando desde el costado inferior izquierdo, masajee todo ese costado hasta llegar a la zona que está justo debajo de las costillas; siga masajeando atravesando esa zona de lado a lado y luego descendiendo por el costado derecho. Una vez que la bolsa del enema esté totalmente vacía o la presión esté empezando a incomodarlo, quite la cánula y siéntese en el inodoro para que el enema comience a actuar. Prepárese porque se sorprenderá ante lo que su cuerpo es capaz de eliminar. Tenga presente que, dependiendo de cómo preparó a su cuerpo antes de comenzar con la limpieza, es posible que no elimine ―lo que realmente debe eliminar‖ hasta el cuarto día.

Si al líquido le cuesta fluir por el colon, inhale y exhale profundamente: inhalaciones largas y profundas y exhalaciones lentas y completas. La respiración profunda le ayudará considerablemente porque modifica la presión en el área del abdomen y permite que el líquido pueda viajar fácilmente hasta las zonas más profundas del colon.

Cuánto líquido se necesita

La primera vez que se haga un enema, es posible que sólo pueda introducir la cantidad de líquido que entra en una taza o hasta un cuarto de galón (946 ml), dependiendo de su contextura. Eso está bien; no fuerce más líquido hacia su cuerpo. No bien se sienta incómodo con la presión que genera, cierre la válvula. Trate de que el líquido pase por la zona de congestión, masajeando del modo indicado más arriba y luego agregue más líquido. Usted solo se dará cuenta si la cantidad introducida ya es suficiente o demasiada. Luego, evacue. Deberá pasar algunos bloqueos. Deje que se expulse todo, y luego repita el proceso. Cada vez que lo haga, podrá introducir una mayor cantidad de líquido en su colon, hasta llegar a dos cuartos de galón (1.9 L).

Si bien es posible que nunca pueda lograrlo, fíjese la meta de repetir el procedimiento tantas veces como sea necesario hasta que el líquido que elimine sea transparente. Recomiendo preparar un galón y medio (5.6 L) de líquido; de este modo, tendrá suficiente cantidad como para repetir el procedimiento tres veces si logra introducir dos cuartos (1.9 L) la primera vez. Si el tiempo lo apremia, recuerde que hacerse un enema más breve (repitiéndolo menos veces) es infinitamente mejor que no hacerse ninguno. Se sentirá mucho más confortable, cualquiera sea su actividad cotidiana, si dedica el tiempo necesario a hacerse un enema completo.

Le recomiendo hacer dos series de enemas al día durante la limpieza: uno, a primera hora de la mañana; y el otro, alrededor de las cinco o seis de la tarde. Es conveniente evitar los enemas cerca de la hora de ir a dormir; de lo contrario, tendrá la necesidad de levantarse durante la noche porque el líquido que haya quedado en el colon irá filtrándose paulatinamente en la vejiga. Pero si, de todas maneras, siente la necesidad de levantarse varias veces durante la noche, intente mascar bayas de enebro (juniper berries) o tomar un té de bayas de enebro, y además de eso, tome la fórmula para el riñón. Esto ayudará a desintegrar los depósitos de ácido úrico y a limpiar el sistema urinario. También relajará la vejiga. Después de uno o dos días, debería poder dormir seguido toda la noche.

Extraído de:“Limpie y purifique su organismo” PDF
Autor: Dr. Richard Anderson, ND Honorífico, NMD
Páginas: 121 a 124
Fuentes:
Publicado por:
Gloria de los Ángeles Espíndola
www.unmundodebrotes.com

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