Alternativas para la prevención de las radiaciones

[showads ad=top]

La reciente catástrofe de Fukushima, Japón, donde nos encontramos con informes contradictorios por parte de las principales fuentes de noticias respecto a la emergencia nuclear, ya que mientras algunos dicen que no es tan mala como la catástrofe de Chernobyl, sin embargo otros dicen que será mucho peor que Chernobyl, lo cierto es que pone nuevamente en el debate internacional la conveniencia del uso de energía nuclear.[showads ad=top]

Afortunadamente hay información sobre las secuelas sobre el ambiente y la salud que provocó el accidente nuclear ruso y estrategias que se llevaron a cabo para contrarrestar el impacto de la radiación sufrida. Actualmente el pánico de contaminación por la radiación a partir del accidente en Fukushima ha creado la necesidad de hacer otros aportes concretos para la prevención y/o neutralización de la radiación

Por tal motivo Ecosalud hizo una investigación sobre información disponible relacionado a terapias accesibles y alternativas en caso de desastres nucleares como las registradas tras la catástrofe de Chernobyl, y también con el lanzamiento de la bomba atómica en Japón, a los fines de que sirva solo como orientación.

[showads ad=center]

Al respecto de esta tragedia, en 1945, Tatsuichiro Akizuki era Director del Departamento de Medicina Interna en el Hospital St. Francis de Nagasaki. Muchos pacientes de este hospital que se situaba a una milla del centro de la explosión, sobrevivieron a los efectos iniciales de la bomba, pero poco después descubrieron que padecían síntomas de enfermedad debida a las radiaciones. El Dr. Akizuki alimentó a su equipo y a sus pacientes con una dieta estricta basada en arroz integral, sopa de miso y de tamari, wakame, kombu y otras algas, calabaza Hokkaido y sal marina, y les prohibió el consumo de azúcar y dulces.

El resultado que obtuvo fue la salvación de todas las personas que estaban en su hospital mientras que muchos otros supervivientes murieron de enfermedades causadas por las radiaciones. Fuente: Tatsuichiro Akuziki, M.D. Nagasaki 1945, London Quarter books, 1981. (Brown rice, miso, Sea vegetables, Salt).

En 1968 científicos canadienses explicaron que las algas contienen polisacáridos que limitan selectivamente el estroncio radioactivo y que ayudan a que el cuerpo lo elimine. En experimentos de laboratorio, el alginato de sodio preparado con alga Kelp, kombu y otras verduras del mar marrones de las costas Atlántica y Pacífica se introdujeron junto a estroncio y calcio en ratones. La reducción de las partículas radioactivas en muestras sacadas de sus huesos, medidas en los fémures, ascendió a un 80% con muy pocas interferencias en la absorción del calcio.

La evaluación de la actividad biológica de diferentes algas marinas es importante debido a su significado práctico para prevenir la absorción de productos radioactivos provenientes de fisiones atómicas e igualmente por su uso como desintoxicantes naturales. Fuente: Y. Tanaka et. Al. ” Studies on Inhibition of Intestinal Absorption of Radioactive Strontium”, Canadian Medical Association Journal 99: 169-75. (Sea Vegetables)

Los cereales integrales nos protegen
Según estas mismas fuentes, los cereales integrales nos ayudan a protegernos del deterioro de nuestra salud a causa de los efectos de las radiaciones de cinco maneras:

Los granos integrales se encuentran en los estratos inferiores de la cadena alimenticia. Mientras que hayan podido ser expuestos a contaminación medio-ambiental y a radiaciones, no poseen la concentración de contaminantes que se encuentra en la carne y en los pescados grandes, que se encuentran en los estratos superiores de la cadena alimenticia.
Referente a la protección contra las radiaciones es importante el alto contenido en fibra y en fósforo de los cereales. La capacidad de protección que estas sustancias tienden a ayudan al cuerpo a eliminar venenos.
La mayor parte de los cereales reducen el tiempo de tránsito intestinal y de esta manera aceleran la eliminación de todas las toxinas.
Ya que no son ni demasiado acidificantes ni demasiado alcalinizantes, los granos integrales nos ayudan a mantener el pH adecuado para aumentar nuestra resistencia a las radiaciones.
Los cereales integrales aportan vitamina B6 que es indispensable para el timo. Además, el calcio que contienen nos protege de la ingesta de estroncio radioactivo y su vitamina E y selenio previenen el daño celular causado por los radicales libres.
También hay alimentos que conviene evitar como:
Alimentos refinados, procesados o modificados genéticamente (transgénicos)
Alimentos grasos (carne, productos lácteos)
Azúcares refinados y bebidas químicas
Fuente: Diet for the Atomic Age by Sara Shannon-Avery Publishing Group Inc., Wayne, New Jersey.
Traducido por Agnès Pérez de: http://home.iae.nl/users/lightnet/health/radiation.htm

El Dr. Gabriel Cousens realiza un importante aporte en su libro “Cómo la dieta puede proteger de los peligros de las radiaciones radiactivas” en el libro Conscious Eating (North Atlantic Books, 2000)

El Dr. Cousens es Diplomado de la Junta Americana de Medicina Holística Integrativa, Diplomado Ayurveda, médico visionario místico del alma y fundador y director de El Árbol de la Vida Centro de Rejuvenecimiento y la Fundación Árbol de la Vida. Es un destacado autor de renombre mundial, maestro espiritual, experto en nutrición de los alimentos crudos y vivos, e investigador en la curación de la diabetes de forma natural, la depresión maníaco-depresiva, y algunas formas de psicosis.

En su libro nos dice “En el plano físico, sabemos que la protección significativa contra estas energías de radiación asesinas se produce a través de la inhibición competitiva. En otras palabras, si el cuerpo está tomando ciertos elementos naturales de ciertos alimentos, no tendrá espacio para absorber los elementos radiactivos. Los diversos elementos competirán en la cita del receptor, y la comida sana ganará cada vez.”

“Para protegerse del envenenamiento por Yodo-131, tomar 5 comprimidos de algas todos los días. El cuerpo absorberá las algas en lugar del Yodo-131. Tomar 50-100 mg de Idoral diaria es más caro y también más eficaz.”

“Para protegerse de la intoxicación de cesio, consume gran cantidad de alimentos ricos en potasio, pues el potasio inhibe competitivamente la absorción de cesio. No estoy necesariamente recomendando que tome un suplemento de potasio. Estos alimentos deben proporcionar todo lo que necesita para bloquear la absorción de cesio 137.”

Según bibliografía consultada se desprende que los alimentos ricos en potasios son:

Con mayor cantidad de potasio encontramos en los Porotos, germen de trigo, nueces, plátanos acelgas, calabazas, berros, zanahorias, paltas, hongos como los champiñones, melones, sandías, papas, repollitos de Bruselas, fresas, tomates. En cantidad importante también en naranjas, kiwis, garbanzos, lentejas, papayas lechuga, hojas verdes, uvas pasas, melocotones, manzanas, batata, calabaza y pistachos.

“Para protegerse de la intoxicación por plutonio, comer un montón de alga ‘dulse’ y consumir hierro de origen vegetal, es decir, algas de mar como la espirulina, E3Live y Chlorella, que aportan más hierro que la carne roja. La sopa de miso también ha demostrado tener un efecto protector. NCD™ (natural cellular defense, un suplemento alimenticio), a 10 gotas 4 veces al día, es excelente para sacar casi todos los materiales radiactivos fuera del cuerpo”.

“Además, los alimentos y suplementos ricos en antioxidantes, también ayudarán al cuerpo a hacer frente a estos altos niveles tóxicos, pues los materiales radiactivos causan la reducción de antioxidantes y las enfermedades. Yo recomiendo potenciar los antioxidantes al máximo (recomienda ciertos suplementos). Comer alimentos alcalinizantes también es bueno.”

“Comer alimentos de abajo en la cadena alimentaria es un principio básico y esencial también. Lo que hemos aprendido del incidente de Chernobyl en 1986 fue que hubo un aumento del 900% de la mortalidad perinatal en el área de Boston. Se encontró que la leche (incluidas las vacas alimentadas con pasto “las vacas de leche”) contenían concentrados Radiactivos de Yodo-131, las mujeres embarazadas o en lactancia bebían la leche de vaca sin darse cuenta de que estaban envenenado a sus bebés. Las contaminaciones radiactivas en el medio ambiente, tales como el uranio empobrecido, se concentran más alto en la cadena alimentaria. Dioxinas en el medio ambiente se encuentra concentrada en los helados Ben and Jerry’s en 200 veces al nivel de exposición segura. Esta es una razón por las que una Alimentación Viva, de fuente vegetal, comiendo bajo en la cadena alimentaria, es la dieta mejor y más segura dieta en este momento de la historia y el futuro previsible.”

“Un punto pequeño en el nivel de riesgo-beneficio, si usted pasó a vivir en la costa oeste y hasta Vancouver, donde la tasa perinatal se incrementó en aproximadamente un 50% y en el área de Boston en un 900%, no sería aconsejable comer productos de origen animal y productos lácteos locales. Es posible que haya que mirar ideologías de consumo local como secundarias ante los problemas de salud más grande, la alimentación a nivel local sólo reduce el consumo de CO2 un 11% menos en comparación con la adquisición de productos de alrededor del mundo”.

Para complementar el informe del Dr. Cousens cabe destacar el aporte de scott.net (ver artículo completo http://es.sott.net/articles/show/5340-Desintoxicate-o-muere-terapias-naturales-de-radio-proteccion-para-tolerar-la-contaminacion-nuclear-de-Fukushima)

Del mismo extraemos los siguientes datos:

“En Chernóbil, se utilizaron exitosamente 5 gramos de espirulina durante 45 días contra el envenenamiento radiactivo. El alga Clorella también ha mostrado efectos de protección radiactiva. Un estudio demostró que la espirulina redujo los niveles de radiactividad en la orina en un 50% después de solo 20 días y por ello el Instituto de Seguridad Radiactiva de Bielorrusia desarrolló un programa especial para tratar a 100 niños durante 20 días con espirulina. Es más, el mejoramiento ocurrió durante la presencia continua de radiación, así como también la presencia de contaminación con radiación en alimentos y agua. En particular, la espirulina suministrada en niños con altas dosis acumuladas de radionúclidos redujo el cesio radiactivo. No se registraron efectos secundarios. Solo compre espirulina o clorella de una fuente certificada libre de metales pesados. Estudios en vegetales de mar con alginato de sodio han demostrado que se adhiere selectivamente al estroncio radiactivo y luego es eliminado del cuerpo. El alginato de sodio se encuentra en muchas algas marinas, especialmente en el kelp (laminariales). El Kelp también posee yodo orgánico que saturará la tiroides para que el yodo radiactivo no sea absorbido. Puedes tomar 1 o dos cucharas de té o entre 5 y 10 tabletas. El alginato de sodio se adhiere fuertemente a sustancias como el estroncio, calcio, bario, cadmio y radio. Algunas algas marinas están contaminadas con plomo o arsénico por lo tanto solo querrán consumir algas marinas cosechadas en la profundidad del océano o que se hayan analizado y sean libres de toxicidad por metales (como por ejemplo el kelp de la costa oeste de Sudáfrica).
El té negro y verde ha demostrado tener efectos radio-protectores cuando se ingiere antes o después de la exposición a la radiación. Este efecto anti-radiación se observó en varios estudios japoneses, y estudios en China también sugieren que los ingredientes del té son antagonistas radiactivos. Los catequinas del té están asociados con propiedades antioxidantes y pueden tener efectos radio-protectores cuando se ingiere antes o después de la irradiación.
La pectina es uno de los medios más efectivos de protección contra la radiación cuando el consumo de alimentos contaminados resulta inevitable. Las preparaciones de pectina, junto a vitaminas y minerales, han demostrado una alta eficiencia en la eliminación de radionúclidos incorporados. La dosis recomendada es 5 gramos una o dos veces diarias durante un mes, 4 veces al año.

“En 1999 , en Munich, Alemania, desarrollaron un aditivo de pectina de manzana fabricado con pectina (concentración 18 – 20%) suplementado con vitaminas B1, B2, B6, B12, C, E, beta-caroteno, ácido fólico; los elementos K, Zn, Fe, y Ca; y saborizado. El Instituto que lo produce ha estado produciendo este aditivo alimenticio, que fue aprobado por el Ministerio de Salud bielorruso desde el año 2000.
“El aditivo de pectina junto a una nutrición saludable parece ser 50% más efectivo para bajar los niveles de Cs-137 que solo con una nutrición saludable (Nesterenko et al., 2004).
“Un estudio clínico en 94 niños, de entre 7 y 17 años, divididos en dos grupos según su nivel inicial de contaminación por Cs-137 determinado por un conteo corporal completo (WBC) y habiéndoseles suministrado este aditivo oralmente durante 16 días (5g dos veces diarias) revelaron una importante disminución del Cs-137 incorporado y una marcada mejoría de sus electrocardiogramas.
“Desde 1996 a 2007 un total de más de 160.000 niños bielorrusos recibieron aditivos alimentarios de pectina de entre 18 a 25 días de tratamiento (5g dos veces diarias). Como resultado, los niveles de Cs-137 en los órganos de los niños se redujeron en un promedio de 30 a 40% luego de cada aplicación de los aditivos de pectina.
“Basándose en la experiencia a largo plazo, el Instituto BELRAD recomienda que todos los niños que viven en territorios contaminados con radiación reciban una dosis cuádruple de pectina oral anualmente junto a su habitual ración de comida. Once años de actividades del BELRAD controlando los niveles de Cs-137 incorporado en más de 327.000 niños no ha causado alarma en la población o radio-fobia y ha llevado a la diseminación de conocimiento respecto a la protección contra la radiación y un mayor sentido de responsabilidad personal por la salud”.
Antioxidantes y compuestos de sulfuro

El Sulfuro tiene una larga historia de uso como antídoto para la exposición aguda a material radiactivo. Los antioxidantes poseen la capacidad de reducir los efectos tóxicos de la radiación en nuestros cuerpos. Previas investigaciones identificaron a los antioxidantes con contenidos de sulfuro entre aquellos que producen los efectos terapéuticos más beneficiosos.
El Dimetilsulfóxido (DMSO)es el compuesto de sulfuro por excelencia y un poderoso antioxidante, exactamente lo que necesitamos para la desintoxicación y protección contra la radiación y está disponible en varias formas Un estudio japonés reveló que incluso bajas concentraciones de DMSO producen efectos radio-protectores mediante la facilitación de la reparación de las dobles hélices dañadas de ADN, proveyendo protección contra el daño por radiación en todos los niveles celulares de todo el cuerpo. La información y experiencia con el DMSO es tan fascinante que solo puede describirse como milagrosa. Debido a su importancia, hemos dedicado un artículo entero al mismo.

El uso de antioxidantes como el ácido alfa-lipoico, Vitamina E, Vitamina C (ácido ascórbico), Vitamina B, selenio, N-acetilcisteína y otros componentes sulfúricos se vuelve crucial. Es importante utilizar varios de ellos, ya que funcionan mejor en equipo. Además, los antioxidantes individuales pueden actuar como pro-oxidantes cuando ellos mismos están oxidados, por lo tanto los antioxidantes individuales pueden aumentar la progresión del daño post-irradiación a tejidos y órganos. Varios estudios han mostrado la importancia de la suplementación con antioxidantes como efectiva terapia contra los peligros de la radiación.

El Ácido alfa-lipoico (ALA) es un suplemento crucial. Es soluble en agua y grasas y también es capaz de cruzar la barrera hematoencefálica. Esto quiere decir que es capaz de alcanzar y prevenir daños en nuestros tejidos grasos, cerebro, y en todos los órganos. El ALA también repara el ADN. Es un muy buen quelante de metales pesados, protege el corazón y el cerebro de muerte celular, estimula la regeneración del tejido del hígado y se absorbe rápidamente en el tracto digestivo. El ALA recicla otros antioxidantes como la vitamina C, vitamina E, y el glutatión que es un antioxidante indispensable para la desintoxicación, sintetizada dentro del mitocondrio celular. La ingesta oral de glutatión no aumenta sus niveles en el cuerpo ya que no siempre puede atravesar la membrana mitocondrial, por lo tanto debe sintetizarse dentro del mitocondrio. El ALA y su metabolito, el DHLA, provocan que la célula produzca altos niveles de glutatión (incluso en un 70%). Entonces si los niveles de glutatión en una célula son mantenidos en un nivel satisfactorio por el ALA, incluso si la célula está envenenada, la misma tendrá mayor oportunidad de recuperarse en lugar de morir. Es de importancia crítica para reducir o revertir el daño oxidante inducido por la radiación después de la radioterapia. La dosis recomendada de ALA es 100mg dos veces al día con las comidas, aunque otros han utilizado dosis mayores de entre 300mg y 600mg. Un estudio conducido sobre aquellos que trabajaron en la operación de limpieza de Chernóbil 10 años después del accidente reveló que 600mg de ácido-lipoico durante dos meses pudo normalizar muchas de sus alteraciones en exámenes de laboratorio, pero no todas.

El antioxidante N-acetil cisteína (NAC), como fuente de glutatión y sulfuro, es un excelente suplemento. Estudios han sugerido que podrían ser eficientes para salvar personas expuestas a dosis de radiación letal y sub-letal con pocos o ningún efecto secundario en individuos expuestos a bajas dosis. También está ampliamente disponible. Alrededor de 500mg dos veces diarias es una buena dosis, aunque algunos han utilizado exitosamente alrededor de 5 gramos de NAC (por día, en un hospital) en ciclos de 7 días para desintoxicar metales pesados.

Otros importantes suplementos incluyen al magnesio y la vitamina C. Para más información sobre las tantas formas de magnesio y recomendación de dosis, ver aquí. El calcio y magnesio ayuda al cuerpo a pasar el Estroncio 90, pero asegúrate de ingerir suficiente magnesio para metabolizar apropiadamente los niveles de calcio.
Para la vitamina C (ácido ascórbico), 1-4 gramos como mantenimiento diario es una buena dosis, pero durante una desintoxicación o exposición aguda, seguramente se requerirá más. La vitamina C no solo puede proteger contra la radiación sino también puede reparar el daño por una exposición previa. También será de gran utilidad en caso de infecciones. Pueden intentar tomar 4 gramos de vitamina C 3 veces diarias. Si tiene diarrea o hinchazón abdominal, elimine una de las dosis. Si no existen señales de “gorgoteo” intestinal (aumento de la peristalsis abdominal), puede aumentar la dosis diaria.

Considere también ingerir un buen complejo vitamínico B que ayuda a normalizar el conteo de glóbulos rojos y blancos, ya que la destrucción de glóbulos blancos por radiación puede durar largos períodos de tiempo.

800-1000 IU diarios de Vitamina E y 200mcg de selenio por día también son importantes ya que los estudios sobre radiación muestran que la vitamina E y el selenio actúan sinérgicamente contra el daño oxidativo.

Se ha utilizado también el Zinc exitosamente para quelar ( o sea secuestrar los metales para que no siga haciendo daño al cuerpo), el americio-241 en una víctima de accidente nuclear. El zinc natural también ayudará al cuerpo a eliminar varios metales pesados tóxicos incluyendo cadmio, aluminio y plomo. La dosis recomendada es de 50mg diarios. Querrá utilizar un buen complejo mineral para evitar deficiencias o desequilibrios provocados por un aumento en la ingesta de zinc.

Si existe una deficiencia de potasio, los radionúclidos como el cesio-137, cesio-134, potasio-40 y potasio-42, se absorberán a través de un consumo selectivo. Demasiada suplementación de potasio puede ser peligrosa, en consecuencia asegúrese de seguir las instrucciones en la etiqueta.

La Melatonina, además de ser nuestra “hormona del sueño”, también posee poderosas propiedades antioxidantes. Los animales que fueron objeto de irradiación en todo su cuerpo y recibieron melatonina exhibieron una mayor expectativa de vida y protección contra el daño oxidativo en todo el cuerpo causado por la radiación. Más importante aún, la melatonina administrada oralmente resulta en un mayor nivel de circulación y un mayor aumento de sus concentraciones en tejidos. Tan pronto como ocurre la exposición, dependiendo de la dirección del viento luego de la explosión de radiación, las personas que viven a cierta distancia podrían protegerse mediante la administración oral de melatonina, que puede ser ingerida repetidas veces según sea necesario.

La curcumina es un compuesto natural de la cúrcuma. Se ha descubierto que la curcumina tiene un efecto anti-oxidante, anti-inflamatorio y anti-tumoral en una variedad de modelos animales de enfermedades humanas incluyendo enfermedades pulmonares inducidas por la radiación.
Técnicas de respiración y meditación

El comprobado y efectivo programa Éiriú Eolas incluye reconocidas técnicas de control de estrés que estimulan el nervio vago, que luego activa el sistema parasimpático el cual es un poderoso sistema anti-inflamatorio. También incluye conocidas técnicas de liberación emocional. Puede aplicarse para la mejora de síntomas asociados con dificultades respiratorias, enfermedades auto-inmunes y trastornos del estado de ánimo. Reduce el estrés oxidativo al aumentar los niveles de anti-oxidantes en el cuerpo, y por lo tanto posee una aplicación en numerosas enfermedades incluyendo la exposición crónica a la radiactividad.

No hay duda de que los factores sociales y económicos son nefastos para los enfermos de la radiación. Enfermedades, niños con deformidades y daños, muerte de familiares y amigos, pérdida del hogar y bienes preciados, pérdida del trabajo, y la dislocación resultan en severo estrés financiero y mental.

Durante los ejercicios de respiración y la parte de meditación del programa, los niveles de hormonas anti-estrés como el GABA, la melatonina, y la serotonina aumentan, y los niveles de las hormonas del estrés como el cortisol y norepinefrina disminuyen.

Alimentación
Existen varias técnicas simples de cocina que disminuyen los radionúclidos: hervir los alimentos varias veces y desechar el agua, lavar los alimentos cuidadosamente, escurrir algunos alimentos y descartar el agua, evitar la cáscara de frutas y vegetales, sale y conserve algunos alimentos ¡pero descarte el jugo de vinagre!
Recuerde que la forma de mejorar la capacidad de desintoxicación que posee el cuerpo y todos sus niveles de antioxidantes es a través de los alimentos que ingerimos, un método indispensable para sobrevivir en estos tiempos estresantes. Realizar una dieta de desintoxicación es crucial para recuperar la salud en un medioambiente tóxico. Nuestra extensa experiencia e investigación muestra que quienes tienen una alimentación libre de granos/baja en carbohidratos (sin gluten) y libre de lácteos la llevan MUCHO mejor.

Las dolencias crónicas habitualmente involucran un sistema inmune (de defensa) desequilibrado en el cual se involucra la sensibilidad a ciertos alimentos, incluso cuando éstos no sean la causa del problema. Esta sensibilidad a alimentos conduce a una inflamación crónica que se traduce en enfermedad. Por ello es importante realizar una dieta de eliminación para equilibrar el sistema inmune del cuerpo. Algunas de las células del sistema inmune tardan 6 meses en regenerarse, por lo que puede pasar 6 meses antes de ver resultados si usted está muy enfermo. Pero generalmente se pueden ver resultados positivos en las primeras dos semanas de una alimentación apropiada, aún cuando usted no pueda permitirse económicamente otras terapias de desintoxicación.

Cada uno es diferente y solo con un test de cada alimento podremos discernir cuáles son nuestros propios alimentos problemáticos. Habiendo dicho esto, nadie debería ingerir cereales o productos lácteos o alimentos altamente procesados simplemente porque el sistema humano no está construido para digerirlos apropiadamente. Lo que comemos es crucial en la recuperación de nuestra salud yes una gran medicina curativa cuando se efectúa correctamente.

El ajo y la cebolla, por ser alimentos con alto contenido sulfúrico, ayudan al unirse y desactivar tanto los isótopos radiactivos como los metales tóxicos como cadmio, plomo y mercurio. El sulfuro ayudará a los riñones y al hígado a desintoxicar el cuerpo.

La forma más directa de disminuir la ingesta de radionúclidos es evitar alimentos que potencialmente estén altamente contaminados y consumir aquellos con niveles inferiores. Sin embargo, esto no es fácil de hacer ya que el nivel de bio-acumulación promedio de radionúclidos difiere en cada región según los diferentes suelos, técnicas de agricultura, etc.

La experiencia de Chernóbil nos dice que escurrir en agua, hervir, salar y conservar alimentos como vegetales puede disminuir la cantidad de radionúclidos en gran medida.La leche siempre contiene altos niveles de radiación; los productos procesados que reducen los niveles de contaminación, tales como la mantequilla y la mantequilla clarificada, son más seguros.

Las concentraciones de radionúclidos en los órganos viscerales de los animales son generalmente mucho más elevadas que en los tejidos musculares. Entre los órganos viscerales el orden de menores niveles de Cs-137 es: pulmón > riñón > hígado > grasa.
La experiencia de Chernóbil reveló que en los territorios contaminados las mismas especies de peces tomados de ríos y arroyos poseen niveles de radionúclidos mucho más bajos que los de lagos y lagunas. Los peces que se alimentan de plantas mostraron entre tres y cuatro veces menores niveles de radionúclidos que las especies depredadoras (bagres, lucios, etc.). Los peces de mayor profundidad del océano (carpa, tenca, etc.) contenían varias veces más contaminación que aquellos que viven en las capas superiores de agua (pequeños peces, cachos, etc.).

Es muy importante evitar los radionúclidos en los alimentos y si se consumen intentar de eliminarlos del cuerpo lo más rápido posible. En un bebé, el promedio de vida biológico del Cs-137 es 14 días; para un niño de 5 años es 21 días; para uno de 10 años, 49 días; para adolescentes, unos 90 días; y para un hombre joven, cerca de 100 días (Nesterenko, 1997).

De la experiencia de Chernóbil, los niveles de Cs-137 (en orden decreciente) fueron: pollo > vaca > cordero > cerdo. Las carnes de animales más adultos poseen más radionúclidos que la carne de los más jóvenes debido a la acumulación con el paso del tiempo. Los huesos de animales jóvenes tienen más Sr-90. En huevos (en orden decreciente) : cáscara > clara > yema.

Las propiedades biológicas del Cs-137 son similares a aquellas del potasio estable y del Rubidio, y el del Sr-90 y Pu son similares al calcio. Estas propiedades determinan dónde se concentran en el cuerpo, por lo tanto, el uso de elementos estables podría ayudar a disminuir la absorción de radionúclidos.

Alimentos ricos en potasio incluyen papas, remolacha, pasas de uva, damascos secos, banana, té, avellanas, limón, y ciruelas secas. Alimentos ricos en calcio incluyen la mantequilla y la mantequilla clarificada, huevos, rábanos picantes, cebolla de verdeo, nabos, perejil, pepinillos y espinaca. Vegetales verdes, manzanas, semillas de girasol, aronias negras son ricas en hierro; y en las uvas rojas encontramos el Rubidio.

Una alimentación para protegerse de la contaminación radiactiva debería incluir frutas y vegetales no contaminados, especialmente aquellos ricos en pectina como manzanas para promover la rápida eliminación de radionúclidos.

Dormir en oscuridad total
La baja producción de melatonina no solo nos hace susceptibles al daño por radiación, sino que también nos hace vulnerables a un envejecimiento acelerado, depresión, aumento de peso. Las personas con bajos niveles de melatonina poseen una menor función del sistema inmune/de defensa, una menor actividad antioxidante y un acelerada proliferación de células cancerosas, y también tienden a generar perjudiciales niveles de bacterias intestinales patológicas. Pero dormir en oscuridad total es una forma natural de aumentar la secreción de melatonina durante la noche. La habitación donde duerme debe estar en oscuridad total al punto de no ver nada. Si la luz se cuela por debajo de la puerta, tápela con una toalla. Cubra el reloj eléctrico con algo. Incluso la luz más pequeña puede disminuir la secreción de melatonina, aunque no pueda verla con sus propios ojos.

Varios
La zeolita natural (descubierto en rocas de sedimentos volcánicos) es un mineral que posee atractivas propiedades que contribuyen directamente en su utilización para la extracción de Cs y Sr de desechos nucleares y la mitigación de la radiación, pero también se ha utilizado como suplemento alimenticio para la desintoxicación de metales pesados. También posee propiedades antibacteriales y estimula el sistema inmune. Se utilizó exitosamente durante Chernóbil.

El germanio orgánico (Ge-132) protege a las células expuestas al cesio-137 sin afectar el crecimiento o la supervivencia celular. Habitualmente su utiliza entre 25 y 100mg diarios. (Mi limpiador de colon favorito posee germanio orgánico).

El carbón activado tiene la capacidad de absorber y neutralizar sustancias radiactivas y algunos materiales tóxicos. Investigadores informan que 10 gramos o 1 cucharada de carbón puede absorber entre 3 y 7 gramos de materiales.

Toda esta información les ayudará no solo a protegerse de la exposición crónica a la radiación, sino que también les ayudará a recuperar la salud mejorando el ánimo y las funciones mentales en estos decisivos y estresantes tiempos.

Los elementos radiactivos Cesio-137 (Cs-137), Estroncio-90 (Sr-90), Plutonio (Pu), y Americio (Am) fugados de Chernóbil se concentran en las raíces de plantas y ahora se sabe que seguirá sucediendo por décadas, incluso por varios cientos de años en el futuro. Productos agrícolas han contenido – y seguirán conteniendo – radiactividad en todos los países del hemisferio norte contaminados por Chernóbyl.

El nivel de incorporación de radionúclidos en nuestros cuerpos varía según cada órgano. En Chernóbil los órganos más afectados (en las autopsias) fueron la glándula tiroidea, las glándulas adrenales, el páncreas, el timo, el músculo esquelético, bazo, corazón e hígado (en orden decreciente).

La glándula tiroidea es la más afectada ya que el yodo radiactivo (Yodo-131) se adhiere a ella, haciendo de la terapia con suplementos de yodo no radiactivo una terapia fundamental en caso de radiación nuclear. El yodo natural se adherirá a la tiroides, evitando que el yodo radiactivo se adhiera a ella. La afectación de las adrenales es digna de atención, ya que hubo muchas “nuevas” enfermedades surgidas luego del desastre de Chernóbil cuyos síntomas se asemejan a los de la fatiga adrenal.

Ya que más del 90% de la carga radiactiva en nuestros días se debe al Cesio-137, que tiene una vida promedio de unos 30 años, las áreas contaminadas seguirán siendo peligrosamente radiactivas por las próximos tres siglos.

Varios de los conceptos expuestos están magníficamente resumidos en estos videos:

Radiactividad: Alimentos que protegen (1 de 2)

httpv://www.youtube.com/watch?v=dE7Y0xsA1K0&NR=1

2.Radiactividad : Plantas medicinales que protegen (2 de 2)

httpv://www.youtube.com/watch?v=0g39eJiAdUI&feature=related

También el Instituto Comenius, educación superior con enfoque humanista en México, produjo un muy interesante documento acerca de cómo protegerse de la radiación por medio de plantas con sustancias radioprotectoras que pueden defender a los organismos vivos con mayor efectividad contra la radiación

El pánico de contaminación por la radiación a partid del accidente en Fukushima disparó la venta de yoduro de postasio en el mundo, sustancia usada para protegerse del cáncer de tiroides a causa de cierto tipo de radicación. Per esta contiene comúnmente fadiocúclidos que pueden afectar otros órganos contra los cuales el yodura de potasio no es efectivo , salvo en caso de sobredosis que puede provocar importantes síntomas secundarios.

Los radioprotectores son sustancias que reducen la toxicidad, mutagenicidad y otros efectos adversos de las radiaciones ionizantes en los organismos vivos.

Las plantas que contienen bioflavonoides figuran entre las más efectivas. La vitamina C juega también un rol importante, no solo protege a los tejidos contra los daños de la radiación, sino que también ayuda a reparar los tejidos ya dañados; en conjunción con los flavonoides su función se prolonga por más tiempo.

El extracto de uva es una conocida fuente de radioprotectores.

Lentinum edodes (Shiitake), Ganoderma lucidum y otros hongos, principalmente descomponedores de madera tienen una capacidad protectora, pero deben ser recolectados antes del evento radioactivo debido a que pueden acumular las sustancias radioactivas.

De hecho posterior a la explosión en Chernobyl en el verano de 1986 en Europa central hubo una extraordinaria cosecha de hongos silvestres (todos ellos contaminados).

Las algas marinas también contienen gran cantidad de radioprotectores, pero en las condiciones actuales están contaminadas y no es recomendable usarlas como comida o base de un remedio medicinal.

Podophyllum hexandrum es una de las plantas con habilidad radioprotectora determinada por su capacidad antioxidante, protección al ADN, así como actividad quelante de iones metálicos y reducción de la peroxidación lipídica.


[showads ad=center]

Aceite vegetal extra virgen (extraído en frío sin químicos) también es radioprotector.

Inositol que se encuentra en 15 000 partes por millón en Elytrigia repens, un pasto muy común en Europa, es un importante radioprotector.

En contexto americano puede conseguirse el extracto de Capsella bursa-pastoris, una “mala” hierba también muy común. Contiene hasta 300 ppm de Inositol y además otras dos sustancias radioprotectoras adicionales.

Capsella bursa-pastoris Quercetin contenido en la cáscara de encino es reportado también como radioprotector.

Ajo y cebolla contienen cisteína sustancia que tiene la capacidad de inutilizar sustancias radioactivas.

Papaína contenida en el fruto de papaya aumenta hasta50% la sobrevivencia de ratas de prueba expuestas aniveles mortales de radiación.

Amaranthus paniculatus conocido como amaranto contiene Niacina, Tirosina y Rutina (un importante cito- y radioprotector). La administración oral del extracto de amaranto 15 días previos a la irradiación, reduce la mortalidad y protege el sistema hematopoyético. Esta fue una de las razones de elegir al amaranto como parte de la dieta de los astronautas, ya que los viajeros cósmicos son expuestos habitualmente a altos niveles de radiación.

La radiación tiene numerosos efectos en los organismos vivos, dependiendo de su intensidad y del tiempo de exposición causa importantes daños.

Síntomas de la radiación
En el organismo humano la radiación produce conocido conjunto de sintomatologías:

Malestar general, pérdida de peso, náuseas, vómitos, diarrea, sudoración, fiebre, dolor de cabeza, sangrado y complicaciones que afectan al sistema digestivo, sistema nervioso, corazón y pulmones
Enfermedades del sistema nervioso central
Mal funciones de riñón, hígado o problemas gastrointestinales
Falta de crecimiento en los niños
Afecciones de la piel
La inflamación del pericardio
Las infecciones pulmonares o de las condiciones de insuficiencia respiratoria
Trastorno de la visión y formación de cataratas
La disfunción de los órganos reproductivos
Cáncer
Los sistemas de aire acondicionado en caso de una contaminación externa frecuentemente mantienen la concentración más alta de contaminantes en los interiores. Por esta razón es recomendable disminuir su uso en época de riesgo toxicológico.

Algunas plantas como Palma areca, Aloe vera o Sanseviera trifasciata tienen la capacidad de disminuir la contaminación de los interiores. Es recomendable su colocación en áreas de trabajo y en casa.

¿Quiénes deberían protegerse de los efectos de la radiación?
Principalmente deben protegerse las personas mayores, niños, mujeres embarazadas, personas con el sistema inmunitario comprometido o debilitado, y desde luego los viajeros frecuentes en avión, ya que estos se exponen a la radiación cósmica fuera de la capa protectora de la atmósfera.

Como personas en riesgo se consideran también los trabajadores de plantas nucleares y a habitantes cercanos ellas, manipuladores de rayos X y otros aparatos médicos que utilizan algún tipo de radiación.

Siguiendo sencillas reglas podemos protegernos de la radiación ya sea producto de actividad del hombre o proveniente del cosmos.

Consumir alimentación compuesta de 70% de fruta y verdura cruda y 30% de alimentos cocidos o guisados.
Consumir frutas y verduras de temporada, producidas en su región y con preferencia orgánicas.
No fumar.
No consumir productos del mar en épocas de emergencia toxicológica.
No permanecer largos períodos al aire libre.
Definitivamente protegerse de cualquier lluvia.
Mantener plantas vivas descontaminantes dentro de su domicilio y oficina e limitar el uso de aire acondicionado.
Complementarse con extractos útiles, siempre asesorado y supervisado por un médico o especialista en herbolaria.

Gracias por leer, comentar y compartir las notas.

Puedes suscribirte de forma gratuita a nuestro blog y recibir todas las publicaciones en tu correo, siguenos en la comunidad de facebook PINCHA AQUI: ECOnsumo, somos mas de 60,000 , unete, te esperamos!
compartir


SI TE INTERESA LA ALIMENTACION PREVENTIVA DE ENFERMEDADES ESTA ES TU TIENDA ECOLOGICA

Fuentes:
http://www.comenius.edu.mx
Ecosaludweb

20130531-104711.jpg
www.econsumo.es

loading...

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
SALUD
SUBSCRIBETE AHORA
RECETAS
CONSEJOS
ALIMENTACION
NOTICIAS SALUDABLES
ECOLOGICA
Y MUCHO MUCHO MAS!!!