Diferencia entre la medicina alopatica y la homeopatia

La homeopatía y la alopatía fundamentan su acción terapéutica bajo diferentes principios.

La primera (la Homeopatía) se basa en el principio de “semejante cura lo semejante” y “A mayor dilución mayor potencia”.

La segunda (la alopatía) se apoya en el principio del “contrario”, los síntomas se combaten con la aplicación de sustancias químicas que se oponen a su manifestación.

La diferencia que existe entre estas dos medicinas es referente a la filosofía, principios, formulación de los medicamentos, su forma de preparación y su concepción del ser humano, etc.

El objetivo de este trabajo es hacer un análisis comparativo entre ambas medicinas en cuanto a: etimología, origen, filosofía, principios, diferencia entre medicamento y remedio, uso, distinción entre alopatía y homeopatía, tabla de análisis comparativo.

A pesar de la común aceptación del vocablo Homeopatía, es frecuente que la gente no llegue a diferenciar con claridad y precisión las diferencias entre los vocablos Homeopatía y Alopatía.

Si bien ambos son procederes para la conservación o recuperación de la salud, su modo de actuar e influir sobre la complejidad del organismo, es bien notoria su diferenciación.

Se pretende en este breve artículo reflejar con claridad estas diferencias.

Términos

Alopatía es el término utilizado desde la homeopatía para caracterizar a la medicina convencional. Alude a que esta última se basaría en remedios que producen efectos diferentes a los síntomas que se quiere combatir. Este significado se opone al de homeopatía, que se basa principalmente en la cura de los síntomas empleando remedios que producen esos mismos síntomas.

Etimología

aceverdura.com

El término alopatía proviene del alemán allopathie, y éste de las raíces griegas ἄλλος (alos) [otro, contrario, distinto], y πάθος (patos) [sufrimiento]. La alopatía usa de un medicamento distinto o contrario a la enfermedad. Contraria contrariis curantur.

En oposición a esto, en el término homeopatía la primera raíz es en cambio ὅμοιος (homoios) [ igual, semejante] y πάθος (patos) [sufrimiento]. La Homeopatía usa un remedio igual o semejante a la enfermedad. Similla similibus curantur.

La Homeopatía es una medicina energética, integral, natural, sutil, que estimula los propios sistemas inmunitarios y defensivos del cuerpo, iniciando así el proceso de curación.

El uso actual de alopatía no procede del termino griego ἀλλοπάθεια (allopátheia), que quiere decir «sujeto a influjos externos», sino que es un término inventado por Samuel Hahnemann. Padre de la Homeopatía.

Origen

Samuel Hahnemann, fue un médico sajón, fundador de la medicina homeopática.

Etimológicamente, los términos alopatía y homeopatía parecen apropiados para designar la obediencia a tres aforismos griegos que han llegado a nuestra cultura a través de sendas fórmulas latinas:

Contraria contrariis curantur, lo contrario se cura con lo contrario.
Similia similibus curantur, lo semejante se cura con lo semejante.
Junto a los anteriores existe un tercer aforismo, Aequalia aequalibus curantur, lo igual se cura con lo igual.
Los aforismos dos y tres son la base de la Homeopatía y el número uno describe a la Alopatía

Los usos actuales del término alopatía, y los diversos conceptos que designa según quien lo pronuncie, no pueden entenderse si no es con relación a la invención por Samuel Hahnemann (1755-1843) de la escuela de medicina conocida desde entonces como homeopatía.

Esta escuela, que ha llegado hasta nuestros días, se parte de la aceptación del principio similia similibus curantur, así como de ciertas innovaciones, como la dilución de los medicamentos y la dinamización, según la cual, la especificidad de las propiedades crece, según lo plantea la física quántica, cuando se agita repetidamente el remedio, y al final de la sucución ese remedio, no tiene química alguna, es solo energía electromagnética.

Los remedios homeopáticos se definen como aquellas formulaciones con sustancias en cantidades mínimas, que tomadas en dosis excesivas causarían efectos o síntomas semejantes a los de la enfermedad que padece el paciente. El remedio diluido e individualizado dado al paciente, este lo curará de sus síntomas. Tratando así no solo los síntomas sino la causa por la que el paciente esta enfermo.

A diferencia de la alopatía que se define como la ciencia que busca prevenir, tratar y curar las enfermedades mediante el uso de drogas “diferentes”, si hay dolor, da un “anti” dolor, ataca solo las consecuencias, nunca las causas.

La escuela homeopática, atribuye la enfermedad a causas (mentales, emocionales y físicas), inaccesibles a la descripción causal, e identifica la enfermedad con sus síntomas, y es a la corrección de éstos, solamente, a lo que aplica su esfuerzo. Es en este contexto donde cobra toda su importancia la distinción que Hahnemann hace entre cuatro estrategias terapéuticas:

El método homeopático. Partiendo del principio similia similibus curantur, emplea remedios que producen los mismos síntomas que se quiere curar. Para Hahnemann éste es el único método efectivo.
El método isopático. Se basa en el principio aequalia aequalibus curantur, y trata de curar usando la misma sustancia que ha provocado la dolencia. En algunos casos es usada en la Homeopatía.
El método antipático o enantiopático. Parte del principio contraria contrariis curantur, para usar medicamentos que provocan síntomas opuestos a los que sufre el paciente. Es el método que usa la Alopatía. Para Hahnemann el método antipático alivia temporalmente al enfermo, pero es a costa de debilitar su energía vital.
La alopatía trata de curar con medicamentos cuyos efectos perceptibles (síntomas) no guardan ninguna relación específica con los síntomas que tratan de curar.

Para Hahnemann, esta conducta es insensata, y sólo puede servir para multiplicar los síntomas, sumando otros nuevos a los existentes, es decir, añadiendo nuevas enfermedades a los síntomas del paciente.

Filosofía

Los paradigmas de ambas medicinas ( Alopatía y la Homeopatía) son diferentes, no complementarios ni excluyentes.

La homeopatía se fundamenta en una filosofía diferente a la que sustenta la alopatía.

Podemos decir que la Homeopatía toma sus fuentes en Hipócrates, 400 años A.C., y recordemos que el que fue llamado con justicia, el Padre de la Medicina, siempre afirmó que no había enfermedades, sino enfermos.

Por eso se quedaba al lado del paciente, averiguando con minucioso interés cada detalle de su padecer, incluyendo éste en el contexto de la vida toda de ese enfermo. Por ello, sus prescripciones no iban más allá de indicar cambios en la dieta, modificaciones en el modo de vida o consejos en cuanto a la higiene.

Podríamos decir desde la homeopatía, que Hipócrates empleaba el interrogatorio del que tomó su modelo la Homeopatía.

La medicina alopática se diferencia cuando aparece Galeno 600 D.C; considera que lo importante son los órganos y las afecciones de los mismos, por lo cual desarrolla una teoría que con altibajos, siguió creciendo hasta la actualidad, donde lo importante es el órgano, el nombre de la enfermedad y el fármaco que suprime esas manifestaciones. Para ello utiliza métodos de estudio o diagnóstico que no reflejan a una persona, sino que muestran un pulmón, un riñón, etc.

La Homeopatía trata al ser humano integral que tiene determinadas características individuales.

Por eso, a pesar de esta primera diferenciación, insistirán con la pregunta: ¿pero la homeopatía cura un asma, una depresión, una úlcera de estómago, una próstata agrandada?. Nuevamente, el Homeópata responderá anteponiendo una pregunta: el asma, la depresión, la úlcera, la próstata….de quién?

Se plantea que la alopatía y la Homeopatía son dos medicinas que se basan en filosofías de curación diferentes, aunque ambas pueden tratar al mismo paciente, a la misma enfermedad o síntomas, partiendo y recorriendo caminos diferentes.

Las que son complicaciones para una teoría, (alopática), serán índices de curación para la Homeopatía, así como la desaparición directa de un síntoma en la piel será curación para la alopatía, cuyo fin es que suceda eso, y en cambio la Homeopatía pensará que es una supresión y empezará a estar atenta a la aparición de otro síntoma más profundo, por eso no trata nunca que ese síntoma de piel desapareciera de esa manera tan “directa”.

Principios

Los principios en que se basa la homeopatía

Fuerza Vital

Para la Homeopatía, la enfermedad es la manifestación del desequilibrio de la FUERZA O ENERGÍA VITAL.

Concebimos a la fuerza vital como la energía referida a cada una de las entidades individuales, a cada uno de los órganos en particular, a cada una de las células, así como a la participación de cada uno de los elementos vitales en la energía universal; aquella que permite todo movimiento y todo cambio a cada uno de los elementos que constituyen un todo.

Ateniéndose a estas consideraciones y sujetándose a su credo filosófico, la Homeopatía estudia al Hombre en sus tres componentes: la parte somática (orgánica), la parte mental que nos hace tener pensamientos, sentimientos y voluntad; y la vida (fuerza vital) que es la que une a la parte somática con la parte espiritual, y es la que se trastorna en todos los padecimientos y da la amplia gama de susceptibilidades hacia el medio ambiente (enfermedades).

Siendo la fuerza vital algo dinámico, ¿cómo creemos poder curar con medicamentos que no vibran en la frecuencia de la fuerza vital en desequilibrio?. ¿Cómo pensamos restablecer la salud comunicándonos con la fuerza vital en un idioma que ni siquiera conoce?. Es como si tratáramos de comunicarnos profundamente con un ser supremo con gestos y ademanes grotescos.

Somos energía, lo que nos impele es energía, lo que nos hace humanos es energía Divina, por ende, la fuerza vital es energía. En el idioma del dinamismo y de la energía debemos dirigirnos a ella para tratar de restablecer el equilibrio.

Prácticamente, si la enfermedad es la manifestación, la personificación de la afección, el enfermo debe ser, y lo es, la manifestación, la personificación de la enfermedad. La Homeopatía no trata las enfermedades, solo trata a los enfermos, las enfermedades representan esencialidades morbosas. Los enfermos representan los estados, las especies morbosas, el enfermo es la enfermedad hecha Hombre, la enfermedad hecha Individuo. Así pues, el enfermo es sinónimo de INDIVIDUALIZACIÓN. Por eso en Homeopatía, consideramos y tenemos en cuenta siempre las INDIVIDUALIDADES MORBOSAS, esto es, individuos enfermos, individuos que tienen una MANIFESTACIÓN MORBOSA ACTUAL, TRANSITORIA, CIRCUNSTANCIAL, los síntomas que caracterizan las especies morbosas: ¡HE AQUÍ AL ENFERMO!.

Experimentación Pura

Para curar a los enfermos, la Homeopatía cuenta con un arsenal de remedios que en la actualidad alcanza las cifras miles. Estos remedios se han obtenido por medio de la EXPERIMENTACIÓN PURA, esto es, por medio del ensayo de los medicamentos en el Hombre sano (no en animales), con el fin de perturbar el equilibrio fisiológico, para provocar los fenómenos que los caracterizan y que producen esas sustancias supuestas desconocidas; pues la terapéutica Homeopática no emplea jamás una sustancia a título de remedio, sino cuando esta sustancia ha sido estudiada como medicamento sobre el Hombre “sano”, esto es, solo cuando se le ha conocido su patogenia. La experimentación pura es la más rica fuente de documentos terapéuticos la MATERIA MEDICA HOMEOPÁTICA.

Los resultados de los exámenes de la experimentación pura son los elementos más importantes y esenciales que componen el cuadro de un REMEDIO, pero con el fin de redondearlo, se requieren más conocimientos. Así los síntomas que a menudo se observan después de intoxicaciones ofrecen valiosos indicios acerca del beneficio terapéutico de la sustancia (venenos de serpientes, etc.). Estos cuadros característicos de los remedios a su vez se reunieron en valiosas obras, las farmacopeas homeopáticas, son obras de consulta indispensables para la práctica cotidiana y reflejan el caudal de experiencia de la Homeopatía.

Sabemos que al pelar y rebanar cebollas (Allium cepa), los ojos se irritan, enrojecen, lagrimean, aparece un leve catarro con irritación y comezón nasal, frecuentes estornudos, síntomas muy similares a un verdadero catarro. Por lo tanto en un paciente con esos síntomas Allium cepa en dosificación Homeopática como dilución, a la sexta o a la nueve, demostrará rápidamente su efecto curativo.

Ley de semejantes (Similia)

Similia Similibus Curantur (lo similar se cura con lo semejante). El principio de los semejantes, transportado al dominio de la medicina, logra que la acción terapéutica del remedio neutralice las series sintomáticas de la enfermedad, por las series fenoménicas semejantes del remedio, según la ley energética de curación: “todo trastorno dinámico del organismo viviente, se neutraliza de una manera duradera, cuando se le aplica una energía semejante a la que actuó perturbando al organismo sano en la experimentación pura, uno de los pilares inconmovibles de la terapéutica de los semejantes (la homeopatía).

Esta ley de semejantes ha de comprenderse como axioma de la medicina Homeopática. “Aplíquese contra la enfermedad por curar, el remedio que sea capaz de provocar artificialmente otra enfermedad, lo más similar posible y aquella será curada” enseña Hahnemann en su Organón del Arte de Curar.

Los síntomas producidos en la experimentación pura con la persona “sana” tienen que parecerse todo lo posible a los del paciente para poder lograr una curación. Por decirlo así, el efecto curativo del remedio Homeopático provoca una hipersensibilidad del enfermo a su remedio.

Es interesante mencionar que esta ley de semejantes el principio básico de la Homeopatía ya se conocía siglos antes de Hahnemann. En los escritos de Médicos como Hipócrates y Paracelso ya se menciona la posibilidad de curar lo similar por lo similar, tocó a Hahnemann la tarea de descubrir y reafirmar el método, así como la metodología, bajo una minuciosa observación de los síntomas producidos en la experimentación pura.

Individualización

La individualización es la selección de los síntomas actuales que caracterizan un estado morboso. La individualización no se ocupa de las enfermedades, sino de los enfermos, de los estados morbosos actuales, se acerca al enfermo sin ideas preconcebidas, sin ideas de clasificación, no atiende sino lo que ve, lo que toca, lo que siente. La individualización se coloca junto a los remedios como junto a los enfermos, interesa los fenómenos como los síntomas, esto es, en presencia de un enfermo el o la Homeópata debe escuchar, interrogar, examinar y “valorizar” los síntomas para elegir el remedio previamente ensayado en la experimentación pura y que sea semejante al enfermo. En Homeopatía, la individualización de los estados morbosos es el principio más verdadero, el más absoluto y el más invariable.

Dosis infinitesimales

En Homeopatía no hay medicamento ponderable en lo que se llama “de alta potencia”. En el remedio Homeopático solo hay dinamismo remedial. La Homeopatía es esencialmente vitalista y se jacta de admitir, como uno de sus principios, que la enfermedad es el resultado de la perturbación del energía vital y se necesita para equilibrarlo nuevamente, de otra energía, condición absoluta para que se operen las neutralizaciones potenciales, vulgarmente llamadas curaciones. Los remedios Homeopáticos no actúan por su masa, sino por la energía o fuerza que contienen mediante la dinamización del remedio y con ella ejerce acción sobre la energía o fuerza vital estimulando la naturaleza del enfermo a efectuar la curación.

El principio curativo peculiar de la Homeopatía requiere que la dosis del remedio sea reducida. Pues la Homeopatía es una terapia de regulación. Así se comprende que precisamente el estimulo medicamentoso débil es necesario para desencadenar la reacción deseada de curación en el organismo. Un golpe medicamentoso demasiado fuerte solo agravaría las molestias originales, incluso aparecerían otras complicando más la economía del organismo.

Se conocen los síntomas que siguen a la ingestión del café, se manifiestan en forma de excitabilidad de los sentidos, el cuerpo y psiquismo, el corazón late más fuerte que de costumbre y a menudo se transpira, particularmente típico es el insomnio debido a la afluencia de ideas y pensamientos excitados, pues en caso de insomnio como el descrito, la Coffea cruda, que es el remedio Homeopático extraído del grano del café, en dilución a la 5 a la 1.000 CH demostrará su acción curativa. Pero este efecto solo puede manifestarse gracias a la preparación especial del remedio.

Infinitesimalidad

Indica el aumento de la bioactividad de un remedio por dilución, a esto se le llama potenciación. Para la dilución de la materia prima sólida o líquida de manera sistemática, se aplican métodos industriales de la tecnología farmacéutica. La disminución de la concentración del remedio (tintura madre, TM) dentro de la materia prima cuesta trabajo (energía mecánica), la cual se almacena en el remedio y ayuda a curar la enfermedad.

Remedios

Los remedios homeopáticos se elaboran con sustancias de origen vegetal, animal, mineral y secreciones humanas, su fabricación se realiza en varias etapas perfectamente delimitadas y definidas.

Sea cual sea el origen de la sustancia a utilizar lo primero que debe obtenerse, para homeopatizar una sustancia, es la llamada Tintura Madre abreviado como TM. A partir de esta TM se van a obtener las distintas diluciones homeopáticas.

Por lo tanto para hablar realmente de remedios homeopáticos debemos hablar de dos operaciones esenciales y que le dan su identidad a la Homeopatía y que son: la dilución y la dinamización.

Existen diversos tipos de disolución: Diluciones: Decimales Hahnemanianas (DH, D, X, XH, 1/10), Diluciones Centesimales Hahnemanianas (CH, C, 1/100 y Diluciones Korsakovinas (CK).

Cada una de estas disoluciones es preparada por un método específico. Las potencias bajas, entre la 6 y la 15 DH o CH, suelen utilizarse para tratar trastornos locales, agudos o muy superficiales; las potencias medias y altas, entre las 30 y 200 CH y las 1000 a 100.000 CH se utilizan en trastornos más importantes o de mayor profundidad.

La dinamización se define como el proceso por el cual se le proporciona a una solución, un mínimo de 100 agitaciones enérgicas por minuto. Cuando es trituración esta dinamización se realiza en un mortero. Cuando es dilución (medio líquido) esta dinamización se hace mecánicamente con un aparato llamado Dinamizador que garantiza un tiempo de dinamización y un número de sacudidas exactas y constantes.

Principios utilizados en alopatía

La farmacología moderna es esencialmente alopática y eso quiere decir materialista.

En estudios preclínicos y clínicos se debe comprobar estadísticamente que el medicamento alopático muestra eficacia farmacológica, inocuidad toxicológica y calidad farmacéutica. Estos tres criterios de un medicamento se adscriben a dicha naturaleza materialista.

Las ciencias biológicas y químicas dan las herramientas para su explicación a nivel molecular.

Aplica el principio del contrario, por lo que los síntomas deben ser combatidos con sustancias químicas que se oponen a su manifestación: los “antis” (antiespasmódicos, antinflamatorios, antitérmicos, etc.)

Así el mecanismo de acción farmacológica que va a seguir la alopatía es aquel que se va a dar por la interacción del principio activo del fármaco con las moléculas blanco de nuestro organismo. La búsqueda de nuevos principios activos es uno de sus principales objetivos. Los científicos se encargan precisamente de encontrar estos nuevos principios activos encontrando por ejemplo en sales de litio, antidepresivas, metabolitos de hongos, antibióticos, principios laxantes, extraídos de ciertas plantas medicinales, la insulina se obtiene de fuente animal y humana, lo estrógenos se extraen de los orines de yegua, en el último caso proviene de bacterias genéticamente alteradas por la biotecnología.

Uso

W.W. Skeat atribuye a la palabra inglesa homoeopathy (Concise Dictionary of English Etymology, 1884) haber resultado de la transformación del griego ὁμιοπάθεια, explicando su significado como «semejanza en las emociones o la situación» (likeness in feeling or condition), sin referencia alguna a un uso médico. Según J. Corominas, la palabra homeopatía entró en la lengua castellana en 1884.

El uso moderno en inglés del término alópata fue acuñado en el Siglo XIX por los homeópatas para referirse a aquéllos que practican la medicina sin respetar los principios hahnemannianos.

El Oxford English Dictionary recoge este uso cuando define alopatía como el «término aplicado por los homeópatas a la práctica médica ordinaria o tradicional, y por el uso común, hasta cierto punto, para distinguir a ésta, de la homeopatía».

Algunos diccionarios actuales de la lengua inglesa designan al sistema médico convencional u ordinario como medicina alopática (allopathic medicine), contraponiéndola no ya a la homeopatía, sino a cualquiera de las terapias llamadas alternativas.

El Merriam Webster Medical Dictionary recoge el uso que da la profesión homeopática como primera acepción («un sistema de práctica médica que trata de combatir la enfermedad por el uso de remedios (fármacológicos o quirúrgicos) que producen efectos diferentes o incompatibles con los producidos por la enfermedad que se quiere tratar – compárese con homeopatía») pero ofrece una segunda acepción («un sistema de práctica médica que hace uso de todas las medidas que se han demostrado válidas para el tratamiento de la enfermedad»).

Estas definiciones reflejan la evolución del uso en el mundo anglófono, sobre todo norteamericano, donde la denominación alopatía, inicialmente usada por los homeópatas para distinguir a «los otros», ha sido asimilada por la profesión médica regular para referirse en términos positivos a la corriente principal de la medicina. De esta manera, actualmente y sobre todo en Estados Unidos, diversas sociedades médicas han asumido la alopatía como definición de lo que de otra manera puede llamarse medicina convencional, regular, tradicional, clásica u oficial.

Intención

La intención del término alopatía, desde su primer uso por Hahnemann, es distinguir a la homeopatía como práctica diferente a la alopatía. En Estados Unidos algunas organizaciones médicas profesionales han asumido el término, sin preocuparse de su significado etimológico ni de la propiedad, o impropiedad, con que describe la práctica común.

Así, actualmente, este término (alopatía/alópata/alopático) se aplica en Estados Unidos a las escuelas médicas convencionales acreditadas por la American Medical Association (AMA), que dan títulos de licenciado en medicina y cirugía, en oposición a los estudios la “osteopatía”, que son acreditados por la American Osteopathic Association con tíulos de osteópata.

Distinción entre alopatía y homeopatía

La homeopatía atribuye el que alguien esté enfermo, a un desequilibrio la energía vital y a la capacidad autocurativa del propio cuerpo, los remedios homeopáticos dan el impulso necesario cuando el cuerpo lo necesita.

La alopatía, lo atribuyen al fallo de los mecanismos en que se basa el funcionamiento del cuerpo, y no reconoce el concepto de energía vital.

La homeopatía no reconoce la existencia de enfermedades, como entidades nosológicas definidas, si se preocupa por el análisis y el tratamiento de cada caso particular, de manera integral y total (mente, emoción y cuerpo).

La alopatía entiende que las mismas causas y los mismos mecanismos actuando en personas diferentes, producen resultados en parte coincidentes, lo que permite describir enfermedades y desarrollar terapias para ellas, a la vez que distintos, y la terapia debe ajustarse también a las diferencias.

La homeopatía postula, que las sustancias que provocan ciertos síntomas en las personas sanas, son las que se deben usar para tratar a quien presenta esos síntomas. La investigación, hecha en lo fundamental por el fundador Samuel Hahnemann y sus sucesores, se basa en probar sustancias y anotar sus síntomas, elaborándose así las Materias médicas que orientan a los Homeópatas a escoger el remedio adecuado. En donde se describe con lujo de detalles a nivel mental, emocional y físico, las características de los síntomas que cubre un remedio determinado.

La alopatía investiga la constitución y funcionamiento de la materia viva, en sus niveles molecular, celular, tisular y organísmico, así como la variabilidad de cada unos de los rasgos y su determinación genética. Investiga también la acción de agentes externos como sustancias químicas o factores físicos. Analiza los defectos de funcionamiento que hay detrás de los trastornos, enfermedades y síndromes, y busca diversamente compensar o contrarrestar los defectos de mecanismo, complementar o sustituir mecanismos defectuosos, etc.

El desarrollo y aprobación de remedios homeopáticos, depende de que se investigue y se haga conocer su seguridad y su efectividad, describiéndolos en la materia medica homeopática.

La homeopatía defiende los procedimientos establecidos para la preparación de sus remedios.

En primer lugar, la preparación de los remedios homeopáticos se basan en la dilución progresiva y extrema de una preparación original de la sustancia hasta valores que alcanzan 10-400 (un uno precedido por 399 ceros a la derecha de la coma), siendo que un kilogramo de sustancia pura no se puede repartir en más de 1025 o 1026 porciones de una sola molécula (una molécula de una sustancia es la cantidad más pequeña que puede existir de ella).

La homeopatía defiende que es el de proporcionalidad entre las causas y los efectos, porque defiende que la acción de un remedio es más fuerte cuanto menos sustancia haya, y promueve de hecho su dilución hasta que no queda nada de él.

La dosificación de los medicamentos alopáticos responde al principio, corroborado siempre, de que su acción crece con la dosis, la cual se decide en función de la masa corporal, la edad, la actividad, etc.

La preparación de los medicamentos homeopáticos requiere además que sean sucusionados. La adición de energía mecánica a un medio material provoca un aumento de su temperatura, y en último término aumenta la energía cinética

El medicamento o fármaco alopático

Es un producto con un principio activo o conjunto de ellos y copiado de la molécula de la naturaleza, bien sea animal, vegetal o mineral. De materia sintética u orgánica, Integrado en una forma farmacéutica y destinado para su utilización en las personas o animales, dotado de propiedades para prevenir, diagnosticar, tratar, aliviar, curar, enfermedades o dolencias o para afectar a funciones corporales o al estado mental.

Ejemplo; aspirina del sauce, penicilium del moho, calcio y otros minerales.

Para aliviar o curar enfermedades, a base de tomar dosis ponderales, que son las que hacen el efecto para obligar al organismo, a hacer lo que el medicamento o fármaco debe de hacer, no modular el organismo, para que este haga, es decir no ” vis natura medicatrix”, no ir con la naturaleza, tan solo cuando hay falta de algo se favorece la naturaleza.

Los medicamentos o fármacos alopáticos son químicos sintéticos, de presencia química verificable

El medicamento alopático es una sustancia farmacologicamente activa.

En la alopatía, el medicamento o fármaco generalmente actúa por un efecto químico.

Se basa en la aplicación de medicamentos sintéticos con efecto opuesto a los síntomas del paciente (Ley de los Contrarios).

Por ejemplo, para los pacientes con hipertensión arterial (presión alta), se utiliza un anti-hipertensivo; si el paciente tiene fiebre, un anti-febril; si tiene inflamación, un anti-inflamatorio, etc.

El remedio homeopático

Las sustancias activas, naturales que se elaboran manualmente en algunos casos, de origen animal, vegetal y minera. Proceden de cultivos de agricultura biológico – dinámica, de animales, de minerales, de nosodes, de sarcodes, de órganos, siguiendo la normativa establecida se agitan de abajo hacia arriba, horizontalmente, con arreglo a un horario y tablas especificas.

Son sustancias muy diluidas, electro magnetizada, lo que hace que el remedio tenga un efecto atenuado y no produzca síntomas secundarios, ni sea una medicación agresiva que nos pueda hacer ningún mal. Aunque esté indicada para cualquier edad, en los niños, embarazadas y ancianos, no existe contraindicación, al ser una medicación tan suave, pero sumamente efectiva.

Los remedios homeopáticos no han variado en 200 años, y se conoce ampliamente su efecto terapéutico, sin efectos secundarios no contraindicaciones.

El remedio homeopático provoca en un hombre sano determinados síntomas, será el remedio que cure en un hombre enfermo, esos mismos síntomas.

Su relación costo – beneficio es positiva, carecen de efectos secundarios y mejora la calidad de vida del paciente.

Los remedios homeopáticos son naturales, biológicos, energéticos de una materia por dilución

La preparación de los remedios homeopáticos, conocida como dinamización o potenciación, consiste en una serie de diluciones de un producto toxico o no (animal, mineral o vegetal), seguidas de agitaciones, 10 y 100 sucusiones contra un cuerpo elástico, tras cada proceso de dilución. Todo esto se hace para producir diluciones a la DH (decimales), CH (centesimales), CK (Korsakov)

Entre los remedios homeopáticos no existen remedios estándar, sino que para cada síntoma pueden existir varios remedios, por lo que el Homeópata da un tratamiento acorde a cada caso, a cada paciente, respondiendo a sus síntomas concretos. Es por ello que los tratamientos homeopáticos son personalizados y adaptados a cada paciente.

Los remedios que se dan, a partir de una determinada potencia, no se detectan rastros químicos.

Ahora bien, si ven el fenómeno desde la física, podrán apreciar que otro de los geniales descubrimientos del fundador de la Homeopatía fue el de la dilución y la sucusión, (golpear el envase sobre una superficie de consistencia duro-elástica), que determina que superando el número de Avogadro (una ley física), aunque no se encuentre ni media molécula de la sustancia, hay acción.

En este último cuarto de siglo ha podido fundamentarse, con el concepto físico de la “memoria molecular”, que se conserva en el solvente, no en la sustancia (que no la hay, superado el límite antedicho).

Otros experimentos (con láser, física quántica, etc.) han probado que hay acción, aunque no sustancia concreta.

Se utilizan diferentes medios diluyentes para uso de los pacientes, sin afectar el remedio. El medio diluyente se utiliza como memoria molecular, queda a criterio del Homeópata la escogencia. (Agua tridestilada, agua alcoholizada, pastillas de azúcar, o glóbulos de lactosa).

Como la mayoría de Terapias Alternativas y a diferencia de la alopatía, la Homeopatía no tiene especialistas en diferentes sistemas del cuerpo humano, sino que considera al organismo como un todo indivisible y que la afección de un órgano puede tener consecuencias sobre el resto.

La Homeopatía se la considera como una medicina integral, capaz de tratar todo tipo de enfermedades, desde síntomas mentales, psíquicos a enfermedades físicas, desde síntomas agudos al más complejo enfermo crónico.

Para ello, la Homeopatía cuenta con diferentes tipos de remedios:

Los remedios constitucionales: Que tratan los síntomas propios de cada constitución, por ejemplo, en una persona de constitución carbónica, le ayudaría con los problemas de circulación, retención de líquidos, obesidad, etc.
Los remedios diatésicos o miasmáticos: Son los que tratan la diátesis que responde cada enfermo, por ejemplo la diátesis psórica en un paciente con problemas en la piel.
Los remedios de fondo: Son los que tratan el conjunto de síntomas y características propias de cada individuo (el psiquismo y los síntomas físicos), así como el proceso degenerativo del mismo.
Los Nosodes, los sarcodes, la organoterapia, la oligoterapia: Son otros tipos de remedios que completan una gran base de remedios homeopáticos.

La homeopatía tiene remedios para otras destacadas aplicaciones, como por ejemplo puede usarse para hacer drenajes (de riñón, hígado, etc.), está indicada en el desarrollo óseo de los niños, durante el embarazo para que el niño nazca lo más sano posible, también puede usarse como preventivo para algunas enfermedades víricas como la gripe (o como tratamiento para esta enfermedad), puede atenuar los efectos secundarios de las vacunas, la quimioterapia y la radioterapia, puede retrasar el proceso degenerativo de nuestro cuerpo, etc.

Sujeto de experimentación

En Homeopatía la experimentación se realiza en hombre clínicamente sano, capaz de expresar sus sensaciones y trasmitirlas en su hábitat normal. Se utiliza la vía Oral, sublingual.

La experimentación en la Alopatía se realiza en animales preferiblemente cobayos o conejillos de indias, a los cuales se introduce por vía parenteral una sustancia para intentar observar el efecto que produce en el organismo, por diferentes métodos hasta la autopsia y anatomía patológica.

En el animal sano en cautiverio se busca comprobar la toxicidad de la sustancia, mientras que en el animal enfermo se experimenta para lograr el efecto contrario.

Abordaje

La homeopatía está basada en la sabiduría hipocrática, que trata al enfermo y no a la enfermedad.
El objetivo de la Homeopatía es enseñar al organismo para que se defienda por sí mismo de lo que le acecha, ayudándole a que recicle y genere lo que necesita.

La homeopatía se ha revelado extraordinariamente eficaz en el tratamiento de enfermos crónicos o con enfermedades funcionales y psicosomáticas. Su eficacia se muestra sobre todo en caso de alergias, afecciones dermatológicas, faringitis y reumatismos, amigdalitis, asma, depresión, etc. Sus resultados son también importantes para mejorar la debilidad del organismo en los tratamientos contra el cáncer, el sida y otros.

Aquí radica la diferencia esencial entre la homeopatía y la alopatía, esta última, actúa la mayoría de las veces, sobre una enfermedad determinada y no sobre el individuo que la sufre.

La alopatía combate las enfermedades con sustancias que se oponen drásticamente a ellas. La homeopatía, por el contrario, actúa directamente en las estructuras (física, mental y emocional) de las personas y las potencia hacia su curación.

Las diferencias entre homeopatía y la alopatía residen básicamente en tres puntos:

El primero de ellos, es el tratamiento del individuo en conjunto. El remedio homeopático no ataca el germen, sino que levanta las defensas del organismo, haciendo que el terreno, que es el enfermo, se modifique para hacer imposible la actuación del agente patógeno. Por ello, esta medicina no influye negativamente en otros órganos distintos a los que va dirigida, como muchas veces ocurre en casos de largos tratamientos en la alopatía.
El segundo punto se basa en la valoración del reconocimiento de los síntomas subjetivos, físicos y mentales del enfermo. Para el homeópata es más importante el modo en que manifiesta el enfermo, su enfermedad que los propios síntomas objetivos que puede apreciar el Homeópata. Horas de agravación, tipos de sed, horas de subida de la fiebre, mayor o menor sensibilidad al dolor, fobias y deseos, encuentran un lugar preferente en la historia clínica del enfermo, ya que en el mismo orden en que los enuncia el paciente, es en el que están escritas las patogenesias de cada remedio que van a indicar el remedio a recetar. Estas patogenesias están compiladas en las Materias médicas Homeopáticas.
Y el último punto de diferencia entre ambas medicinas, consiste en el remedio específico para cada enfermo y no para cada enfermedad.
Para los homeópatas no hay enfermedades sino enfermos. Un mismo remedio puede servir para distintas enfermedades, con la única condición de que los síntomas del enfermo coincidan con los del medicamento. Del mismo modo, una misma enfermedad puede ser tributaria de varios remedios, se administra uno según las características de cada enfermo. Por tanto, con este tipo de tratamiento no se corre el riesgo de la automedicación, panacea de las sociedades modernas.
La homeopatía es una ciencia basada en reconocer la capacidad innata del organismo para mantenerse en equilibrio, es decir, sano, gracias a la fuerza o energía vital que regula nuestras funciones y reacciona de manera automática ante las agresiones externas, con el objetivo de devolver la salud.

Esta capacidad de la fuerza vital la poseen todos los organismos vivos y representa la capacidad curativa de la propia naturaleza. Pero esta cualidad es limitada. El remedio homeopático interviene en este esfuerzo natural del organismo, estimulando las reacciones defensivas del sistema inmunitario y de regulación nerviosa.

James Tyler Kent fue un médico estadounidense que contribuyó significativamente a la homeopatía

Actúa a favor del cuerpo, nunca en contra, ordenando y acelerando el proceso de curación del propio ser vivo. Este proceso de estimulación a favor del cuerpo se puede realizar mediante la técnica de administración del remedio, basada en la ley de similitud.

Por un lado, se tiene una sustancia que administrada a una persona sana produce unos síntomas. Por otro lado, se tienen los síntomas de enfermo. La ley de similitud indica que la curación se obtendrá, dándole al enfermo aquella sustancia capaz de provocar los mismos síntomas en un individuo sano.

El repertorio homeopático y la Materia Médica Homeopática, es un listado de remedios y síntomas recopilado de esta forma, y utilizado para identificar el remedio más apropiado para cada caso. James Tyler Kent, que publicó su repertorio en 1905, recoge unos 700 remedios diferentes.

En la actualidad, se usan cerca de 3.000 remedios distintos en Homeopatía, de los cuales 150 aproximadamente, se consideran de uso común.

Tabla 1: Análisis comparativo entre la Homeopatía y la alopatía

HOMEOPATIA

ALOPATÍA

Fuente mineral, vegetal, animal y secreciones humanas.

Fuente mineral, vegetal, animal, humana, micro orgánico y sintético.

Principio activo en concentraciones muy bajas.

Fármaco en concentraciones que corresponden al rango terapéutico.

Dosis intuitiva.

Dosis de acuerdo a peso, edad, deficiencia orgánica o psíquica

Aportación al progreso terapéutico: Inicio de la toxicología experimental. Observación del efecto en personas sanas, estudios sistemáticos con principios activos diluidos evitando el exceso

Aportación al progreso terapéutico: Innovaciones
medicamentosas de todo tipo: sintéticos y biosintéticos, antibióticos, quimioterapia,
hormona, neurotransmisores. Desarrollo de la
farmacología y de la toxicología.

Dilución y Trituración en pasos Decimales (D) y
Centesimales (C).

Dosificación adaptativa por edad, peso,
constitución y deficiencias orgánicas; dosificación
calculada en modelos farmacocinéticas Dosificación evaluada por monitoreo fármaco terapéutico

Mecanismo de acción: potenciación por
dinamización e infinitesimalidad sin presencia de un principio activo; “similia similibus curentur”.

Mecanismo de acción: a nivel molecular; el
fármaco como agonista, antagonista o en
substitución idéntica encuentra una biomolécula
(receptor, enzima) endógena como blanco.

Contraindicaciones generales no existen.
Hay efecto curativo sin riesgo de RAM
(Reacciones Adversas a Medicamento).

Contraindicación general en casos de
enfermedades graves: tumores, infecciones, deficiencia inmunológica y hormonal, defectos vitales orgánicos. Indicación en todas las enfermedades.

Se buscan perfiles de sustancias que produzcan síntomas similares a los que padecen los pacientes
(similia similibus curantur

Generalmente hay un efecto adverso que se presenta junto con el efecto deseado

La experimentación se realiza en hombre clínicamente sano, capaz de expresar sus sensaciones y trasmitirlas en su hábitat normal.

La experimentación se realiza en animales preferiblemente cobayos a los cuales se introduce por vía parenteral una sustancia para intentar observar el efecto que produce en el organismo, por diferentes métodos hasta la autopsia y anatomía patológica. En el animal sano en cautiverio se busca comprobar la toxicidad de la sustancia, mientras que en el animal enfermo se experimenta para lograr el efecto contrario

Vía de experimentación: Oral, sublingual.

Vía se experimentación: Parenteral.

Dosis infinitesimales – diluidas y dinamizadas logradas a través de tres escalas:
Escala Decimal: diluciones en la proporción 1/10.
Escala Centesimal: diluciones en la proporción 1/100.
Escala Cincuentamilesimal: diluciones en la proporción 1/50.000

Dosis ponderables relacionadas con la edad; proporcional al peso o superficie corporal.

La frecuencia de administración está dada por la evolución del cuadro y por la dilución del remedio(potencia).

La frecuencia de la administración está dada por la cinética del remedio (absorción, distribución, unión a proteína, eliminación, vida media, etc.).

El medicamento homeopático se prescribe siempre basado en el conjunto sintomático: Síntomas físicos y modificaciones generales y psíquicas aparecidas con la enfermedad en el enfermo.

La prescripción del fármaco clásico se lleva a cabo bajo diversos criterios tales como la etiología; fisio-patología o los síntomas de una enfermedad.

El efecto primero es el efecto de la droga y en menor grado la modificación de la Fuerza Vital y el segundo es el producido por la reacción de la Fuerza Vital ante el agente que la quiere modificar y es este efecto el curativo.

El efecto primario es el farmacológico de la droga en sí sobre el organismo, y el secundario es el efecto tóxico indeseable

Fuentes:
http://www.elpregon.org/

20130213-104629.jpg

Check Also

ECOSEXUALES, ELLOS HACEN EL AMOR CON LA TIERRA

SEXO CON LA TIERRA, ELLOS SON LOS ECOSEXUALES   La Ecosexualidad es una corriente que …

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies
SALUD
SUBSCRIBETE AHORA
RECETAS
CONSEJOS
ALIMENTACION
NOTICIAS SALUDABLES
ECOLOGICA
Y MUCHO MUCHO MAS!!!