[email protected] a la comida

 

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Eran las seis de la tarde y hasta el momento el día había transcurrido con toda normalidad. De repente, sonó el teléfono. Era su madre. Cuando colgó ya nada era igual. Su buen estado de ánimo empezó a tambalearse. Se fue a la cocina y se quedó pensativa. Sabía que comer no era la solución, sabía que si empezaba a comer ya no podría parar. ¿Qué hacer? Estaba cansada de pasar por esta situación una otra vez. Al final decidió aplicar una de las muchas sugerencias que daba el último libro que estaba leyendo sobre su problema: sentarse y hacer frente a sus sentimientos. Lo hizo y consiguió superar la crisis de aquel momento. Dio las gracias a Dios por su ayuda y siguió adelante con lo que tenía pensado hacer para aquel día.

No todo el mundo que padece el problema de la adicción a la comida es capaz de hacer lo que ha hecho la persona de este ejemplo. Para lograrlo se requiere la aceptación de que tenemos un problema: en este caso la adicción a la comida, y la disposición para cambiar.
Debido a mi propia experiencia he tenido ocasión de leer bastante literatura sobre el tema. Todas esas lecturas me han ayudado de alguna forma. Todas ellas te orientan y te guian pero, al final, es uno mismo él que tiene que querer salir de esa situación. El último libro que me estoy leyendo sobre la adicción a la comida tiene un título inspirador “La Poderosa Dieta del Amor” (“The Love-Powered Diet”) y en él he encontrado lo que creo que es la clave para superar este problema: el Amor.

[showads ad=center] Comemos muchas veces para llenar un vacío interior motivado por diferentes causas entre ellas el sentir que no recibimos todo el Amor que creemos necesitamos nos den los demás. Sin embargo, comemos y comemos y por más que lo hacemos ahí sigue ese vacío tan grande y enorme como estaba ante de atiborrarnos.
Si la comida fisica no nos llena tal vez es porque lo que necesitamos es alimentar a nuestro espíritu, a nuestra alma, a nuestro niño o niña interior. ¿Cómo podemos hacerlo? El primer paso es reconocer que somos dignos de amor no sólo de los demás sino también de nosotros mismos. Ya sé que la aceptación y el amor hacia uno mismo nos resulta dificil sobre todo si desde pequeñitos nos privaron de algo muy valioso: la autoestima o el aprecio auténtico hacia nosotros mismos. También sé que podemos recuperarla y hacer que forme parte de nuestra vida otra vez. Requiere esfuerzo, dedicación y tesón pero os aseguro que merece la pena.
Se trata de cambiar nuestra programación mental y para ello resulta valioso la lectura de libros inspiradores, de autoayuda, formar un grupo de apoyo con personas que tengan nuestro mismo problema o asistir a conferencias sobre el tema.
Y si todo eso no nos da el resultado apetecido lo mejor es que pongamos nuestro problema en manos de un Poder Superior o Dios ya que nosotros carecemos de la voluntad para dejar de comer. Una de las cosas que puedes hacer nada más levantarte es pedir a ese Poder Superior que te ayude a comer de forma razonable y cuando te acuestes le agradeces su ayuda, da igual si te has pasado o no.
También podemos elegir no sentirnos culpables por haber comido más de la cuenta ya que no sirve de nada. En vez de eso, elígamos darnos el apoyo, comprensión y amor que sí que necesitamos.
Además de todo lo anterior podemos intentar no comer ese día por ansiedad, aburrimiento, mal humor, etc. Y si a pesar de todo no podemos evitar o necesitamos comer, comamos alimentos sanos como fruta fresca. Al menos romperemos el ciclo adictivo que crean los alimentos a los que normalmente se recurre en estos casos como dulces, refrescos, los llamados alimentos basura, todos ellos compuestos de sustancias refinadas, desnaturalizadas y sometidos a diferentes procesos que nos dan una sensación falsa de bienestar debido a que el cuerpo tiene que recurrir a todas sus energías para deshacerse de ellos. El resultado de ello es una reducción en nuestros niveles de energía que experimentamos como depresión.
No quisiera terminar sin antes decir que una de las claves para superar cualquier adicción es vivir la vida en el presente. [showads ad=center] Olvidarnos de que mañana es lunes y empezaremos una nueva dieta, o mañana comeré menos o mañana ayunaré. No, el mañana no existe. Existe el hoy. Hoy puedo hacer que mi vida sea un nuevo paso hacia mi recuperación y nada más. Mañana Dios dirá. A modo de resumen he aquí los puntos más importantes de los que hemos hablado en este artículo:
* 1) Aceptar que tenemos un problema y que estamos dispuestos a cambiar lo que haga falta de nosotros mismos para superarlo.
* 2) Recuperar la autoestima y el amor hacia nosotros mismos.
* 3) Pedir a Dios o un Poder Superior que nos ayude a superar el problema.
* 4) No sentirnos culpables por haber comido un poco más de la cuenta.
* 5) Intentar no comer ese día por ansiedad, aburrimiento, estrés, etc. y si no podemos evitarlo
comer al menos alimentos sanos como fruta fresca.
* 6) Vivir día a día olvidándonos de un mañana que todavía no existe.

Fuentes: Artículo de Natividad Casado guionista escritora y traductora;
extraído de Boletines años 1995- 1996 de la editorial higea
http://www.formarse.com.ar/

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