INTERPRETACIÓN DEL LADRIDO

INTERPRETACIÓN DEL LADRIDO

Seguramente todos nos hemos preguntado alguna vez qué significan los distintos aullidos, ladridos o gemidos que nuestro perro emite. Intuíamos que cada uno correspondía a una necesidad particular e incluso a estados de ánimo, pero no siempre obteníamos respuestas satisfactorias. Idénticas preguntas se han formulado innumerables veces los etólogos, y en Suecia, Alemania y Estados Unidos, vienen trabajando sobre el tema desde hace varios decenios.

Uno de estos científicos, el Dr. Bergman, ha publicado un valioso libro titulado «¿Por qué ha hecho eso su perro?». Bajo este sugestivo título se desarrollan cantidad de conceptos sobre el comportamiento canino.

El tema de las vocalizaciones es meticulosamente tratado, por esto considero importante su traducción. Esta fue realizada en base al texto inglés publicado por Popular Dogs Publishing en 1970 y es conceptual, no literaria.

VOCALIZACIONES

Uno no necesita tener una gran dosis de experiencia para interpretar de manera correcta la mayoría de las vocalizaciones del perro. El ron central que el ladrido y otras vocalizaciones juegan en el perro, indican sin embargo que deben ser profundizadas para su cabal comprensión y que en ciertos casos la interpretación no es tan sencilla como uno podría suponer. El uso de sonidos no sólo varía grandemente según el «individuo», sino que también aparece en el perro como una actividad no grata.

El perro dispone del mismo surtido de sonidos que el lobo. Las pequeñas diferencias en los sonidos existentes entre ambos, se deben a la extensa selección que el hombre ha realizado en las distintas razas.

Y por otro lado cabe señalar que las vocalizaciones del perro son muy distintas a las del chacal y el zorro.

LADRIDO

En muchas razas el ladrido es la vocalización más común. En principio el perro ladra cuando su estado de ánimo es dominado por una combinación de alerta-miedo-agresión. El ladrido puede presentarse como un leve movimiento muy débil, un soplo casi silencioso. A alta intensidad, el ladrido puede confundirse también con un continuo aullido. Cuanto más domine la agresividad más aullará el ladrido, cuanto más domine el miedo en el perro, más alto y más agudo será el ladrido.

Ladrar en situaciones de alerta tiene una clara función social de guarda, que el hombre puede aprovechar.

Los tonos del ladrido -desde los de fuerte agresión, hasta los de preparativos de huida- son bien oídos por el perro «escucha» aún sin necesidad de verlo, y son interpretados aunque el perro que ladre sea totalmente extraño para él. Sumado a esto, se puede afirmar, que la nota y el sonido del ladrido «hablan claramente» a otros perros sobre el tamaño del ladrador. Un pequeño y tímido perrito se asustará con frecuencia de un ladrido grave y poderoso aunque el ladrador se encuentre muy lejos de él. Un perro que conoce a otro, también reconoce su ladrido, y usa esta experiencia en identificar ladridos de otros perros. Sin embargo no se conoce por qué, un perro pequeño (de edad), sin ninguna experiencia previa, reacciona de manera mucho más evidente, frente a los ladridos de perros grandes que frente a los de pequeños.

Quizás se deba a que en las manadas de lobos no hay variaciones drásticas en la voz y el tamaño de los componentes.

El ladrido como expresión de juego o de expectación hacia una situación placentera que el perro ha aprendido a hallar (o buscarse) es muy común. Este tipo de ladrido, puede ser considerado como un tipo de actividad desagradable o como un desafío.

El ladrido durante los paseos, puede ser considerado como un signo social pero al mismo tiempo una actividad de protesta. La selección ha jugado un papel preponderante en la tendencia de los perros a ladrar en situaciones relacionadas con la caza. Incluso en cierto casos, el perro ladra en situaciones que lo colocan en franca desventaja frente a la presa, como por ejemplo, ladran frente a un ave que está posada en la rama de un árbol muy lejos de su alcance.

Si bien la inclinación de los perros a ladrar es usualmente muy grande, el ladrido, en situaciones de alerta, puede ser muy enfatizado por el adiestramiento. En algunos ejemplos, vemos razas que tienen tendencia a ladrar con facilidad y que sin embargo su inclinación a ladrar en situaciones de alerta, es anormalmente pequeña. Esos perros son frecuentemente más bravos y agresivos que otros de su raza y consecuentemente, ladran menos. Sin duda el miedo es uno de los resortes principales de la estimulación del ladrido. La concepción popular de que un perro que ladra mucho no muerde, no deja de ser enteramente incorrecta, etológicamente hablando. El ladrido es una acción, que el perro puede llegar fácilmente a aprender a realizar bajo orden, totalmente independiente de la existencia de los impulsos normales instintivos para emitir ladrido.

El perro tiene una inclinación a ladrar o hacerse oír de alguna manera, si le es impedida o demorada y obstaculizada la realización de una actividad que le place. Y esto puede explicarse de la siguiente manera: si la vocalización es seguida por el hecho anhelado, entonces rápidamente asociará esa vocalización con ese hecho. Esa es entre otras, la razón por la cual comienzan a ladrar tan fácilmente algunos perros, para que les den galletas o algún otro apetecido bocado.

GRUÑIDO

Un perro que gruñe fuertemente, demuestra estar en un estado de ánimo agresivo, que no contiene necesariamente componente alguno de miedo. Pero el gruñido no implica que el perro ataque. Por el contrario, generalmente, un perro gruñe más ruidosamente en situaciones en las que está dominado por la agresividad, pero en las que las inhibiciones sociales le frenan para atacar o morder. De esta manera, el gruñido se constituye en una clara demostración de poder y es primariamente dirigido contra enemigos cercanos al perro y a los cuales él no teme. En el momento mismo del ataque – si éste se produce- el gruñido se convierte de hecho, en un rugido. A mayor intensidad, el gruñido puede ser frenado por cortos y reprimidos ladridos sin un consiguiente ataque.

Otro tipo de gruñidos, es el que se asemeja más bien a la intención de ladrido ordinario. Este tipo de gruñido se convierte y confunde con facilidad, en un tipo de sonido que nos recuerda un gemido o chillido.

Pero debemos destacar pese a todo esto, que no existen diferencias tajantes entre los distintos tipos de gruñidos.

El gruñido agresivo puede quizás ser llamado: «una intención de ladrido», con alta dosis de agresividad, que tiene valor y resonancias propios. Su misión es disuadir.

GEMIDO – LLORIQUEO

Un perro que ha tenido algunas experiencias desagradables, gime. Una situación semejante se produce, si el perro está en una atmósfera en la que algunos comportamientos le son fuertemente activados, pero no los puede realizar.

Por ello, uno puede decir que ambas cosas, la insatisfacción y la deficiencia física, causan el gemido. El gemido muy intensivo, se convierte en un sonido semejante al ladrido y algunas veces también a un aullido. En el último caso, la causa es casi siempre, una disconformidad de naturaleza no física.

GAÑIDO

Este sonido, casi siempre una corta y penetrante vocalización, es una reacción muy característica al sufrimiento y experiencias que le causan «Shock». Muchos perros gañen si tienen miedo a un ruido extraño, o si algo de pronto se les aparece en su campo de visión demasiado cerca de ellos. Perros con mal genio, de todos modos, no reaccionan con ningún gañido, pero sí hacen algún tipo de movimiento rápido, simultáneamente, mostrando signos de agresión.

Los perros no reaccionan habitualmente olfateando sensaciones con gañidos, pero algunas veces con conducta agresiva. Las sensaciones olfativas, difícilmente aparecen tan rápidamente, que puedan causar una reacción tan fuerte, como por ejemplo producen los disparos u otros ruidos inusuales.

Los perros gañen si por ejemplo se les pisa la cola y casi siempre en muchos perros de buen carácter, un cierto estado de ánimo agresivo se evidencia cuando se les tira del pelo de la espalda, a lo que responden con un mordisco rápido.

La inclinación de los perros a tener miedo en situaciones de sorpresa, varía mucho de un individuo a otro. Los perros «duros» no tienen miedo, pero son agresivos. Los perros que son de naturaleza tímida, se atemorizan fácilmente y no pueden variar su estado de ánimo.

CHILLIDOS (GRITOS AGUDOS)

En una situación extrema deliciosa y sorprendente, un gran número de perros reacciona dejando salir un vibrante, alto y agudo sonido. Este sonido parece estar relacionado solo con felicidad, que no implica expectación, sino satisfacción. Frente a la posibilidad de recibir una golosina el perro no chillará, pero cuando un miembro de la familia que ha vuelto al hogar después de un largo periodo, el perro lo recibirá chillando intensamente, en una auténtica ceremonia de saludos.

Un perro joven ocasionalmente chilla cuando saluda a su madre, pero ella no le responde con el mismo sonido.

Uno tiene la impresión, de que los perros que raramente chillan, emiten este sonido únicamente, cuando saludan a gente u otros perros con los cuales han estado relacionados afectivamente cuando fueron cachorros.

Pero también hay perros que chillan muy bajito en diversas «intensidades del juego» ocasionado por causas insignificantes.

AULLIDO

El aullido ocurre en muy diversas ocasiones pero, en un perro, esta vocalización no es muy común. Un lobo, usa el aullido primeramente como un tipo de señal de caza. Es difícil encontrar una situación similar en perros que usualmente no están preparados para cazar en manadas, en extensas áreas de caza, en donde el contacto entre los individuos de la manada no es fácil de guardar. Perros y también los lobos, aullan en indicación de algún tipo de afinidad a la manada, cuyo contenido aún no está debidamente analizado. Un animal empieza a aullar y enseguida los otros le siguen.

Es muy fácil de conseguir, casi siempre, que un perro aulle fuertemente usando esta reacción. Los zumbidos y la música de diferentes tipos, activan el aullido en algunos perros. Los perros tienen una dura reacción hacia la música, mientras que los perros que no la han oído nunca, son considerablemente más sensitivos. Una de las causas más posibles del aullido, es la imitación directa de un aullido de perro. Presumiblemente, los perros, pueden mostrar algún tipo de emisión, que corresponde a angustia. Otra posibilidad es, que la deserción y la soledad, produzcan el aullido. Igualmente, un lobo cazador que pierde el contacto con los miembros de la manada, comienza a aullar.

Acorde con este argumento, el aullido no es realmente una señal de reunión, pero en ciertas ocasiones toma este significado.

OTRAS VOCALIZACIONES Y SU SIGNIFICADO

Las vocalizaciones de los perros, están lejos de estereotipos y variaciones, que en el uso ocurren frecuentemente. Son más usuales las formas intermedias, entre dos o más vocalizaciones, que vocalizaciones indicadoras de un modo «puro».

Los perros tienen también una gran capacidad para reaccionar ante cada una de las vocalizaciones acordes al modo contenido, que tiene una mezcla de vocalizaciones. Es muy común, que un ladrido ante algo, haga ladrar a otro perro ante algo diferente. Bajo la influencia del ladrido de otro perro, un perro puede creer que algún objeto que no es dañino, sea peligroso.

Se puede expresar toscamente lo mismo más científicamente: el ladrido suelta un modo que causado por el estímulo, puede liberar reacciones de miedo o que hagan buscar al perro, motivos del ladrido de otro perro.

El aullido está asociado, a una marcada expresión facial. También el aullido puede en otros perros, liberar reacciones de miedo hacia objetos o sonidos no dañinos. Pero el ladrido, está primeramente dirigido a otro perro cercano, que no interpreta mal la vocalización. Puede suceder, que los sonidos nasales no naturales para un perro, que hacen un gran número de tipos de perros cuando están contentos o excitados, sean mal-interpretados por perros, que nunca han tenido contacto con este extraño e incomprensible modo de vocalización. Este sonido nasal no tiene naturalmente un claro significado etológico, y contiene un desconocimiento de otros perros.

Muchos perros emiten un débil canturreo, como modo amistoso.

Cuando mi perra «dachshund» era cachorra, aullaba en cada aliento cuando estaba muy contenta, especialmente, cuando se movía calmadamente alrededor de las puertas exteriores. Dentro solo hace este ruido, cuando está satisfecha. Esa inclinación a hacer ese ruido, que no forma parte de la conducta instintiva, es muchas veces hereditaria. Probablemente está causada, por una anormalidad anatómica sin importancia. El sonido se manifiesta toscamente como un ronquido. Los músculos situados en la región de la laringe, determinan que el sonido se produzca de una forma u otra.

Los perros pueden suspirar marcadamente. Un perro que ha suspirado después de mucha actividad, es que ha llegado a sentirse confortable. Los perros suspiran cuando han tenido una gran expectativa y que finalmente se ha satisfecho el deseo que esperaban que ocurriera. Los perros que están contentos, pero no excitados, suspiran casi siempre sentados o recostados cómodamente sobre alguna rodilla.

La inclinación de los perros a suspirar se da especialmente si un miembro de la familia que ha estado fuera largo tiempo le permite al perro desinhibidamente, saludarlo y sentarse sobre él. La expresión facial del perro en esta situación es de felicidad. Uno no puede decir que suspirar tenga una verdadera función etológica.

Es claro, asimismo, que los perros y las personas suspiran, en situaciones similares.

isiológicamente, el suspiro puede ser llamado como una profunda inspiración compensatoria de aliento, después de un esfuerzo que modifica el tiempo de respiración, o que incrementan directamente la necesidad de oxígeno, a través de un esfuerzo mental.
Los perros empiezan a estornudar si se recuestan sobre sus espaldas, con sus narices hacia arriba. Evidentemente, algún fluido de los tubos del aliento, irrita las membranas.
La tos, en forma de cortos chorros de aire, es común en los perros algunas veces de forma muy parecida a la nuestra.

En este tipo de aliento, la expiración, ocurre rápidamente sin interrupciones de tos. El perro aparece débil e incómodo.

El estornudo puede ser mencionado, como una liberación de un reflejo que no tiene una función social.

Los perros roncan muy fuerte generalmente y más todavía los viejos. En algunos perros, el ronquido fuerte, libera una reacción de débil sorpresa pasada.

Fuente: Revista “Nuestros perros”
http://www.sabemosdeperros.com/

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