GEMAS CURATIVAS

GEMAS CURATIVAS

¿Desde cuando se utiliza la gemoterapia?

Desde la antigüedad se ha venido usando las gemas como elementos terapéuticos además de ornamentales. En Egipto, el lapislázuli otorgaba poder y realeza, y también favorecía la comunicación con los dioses. Con la obsidiana los antiguos aztecas hacían espejos para usar en la adivinación, y con ella fabricaban cuchillos, puntas de lanza o cabezas de flecha con propósitos mágicos. En china, el jade fue y es una piedra sagrada, utilizada para varios fines, entre ellos el de prolongar la vida o atraer el amor. Estas antiguas costumbres están resurgiendo con fuerza de tal manera que hoy en día son muchas las personas que creen que las gemas les aportan verdaderos beneficios. Los entendidos aseguran que son grandes estabilizadores de los sistemas corporales, así como de las emociones.
La terapia con gemas o gemoterapia es un modelo terapéutico que utiliza los cristales de cuarzos para equilibrar nuestro sistema energético con el fin de aliviar malestares y dolencias cotidianas, o aumento de los niveles de energía.

¿Por qué se consideran equilibradoeras?

Según la terapia con gemas, el ser humano, además de cuerpo físico, posee otros cuerpos energéticos mucho más sutiles y difíciles de apreciar (llamados también cuerpos esistenciales energéticos), que son:
Vital o etérico (el que proporciona la actividad y vitalidad al cuerpo físico).
Astral o emocional (el que genera nuestros deseos, sentimientos y emociones).
Mental (donde se originan todas nuestras ideas y pensamientos).
Al conjunto de estos cuerpos se le denomina aura. De acuerdo con la gemoterapia, en el aura es donde primero se generan las enfermedades, manifestándose posteriormente en el cuerpo material o físico por medio de los órganos hepáticos y después traspasados al organismo. Y es en el aura donde actúan las piedras y los cuarzos, adaptando nuestro campo energético con el fin de restablecer el normal funcionamiento del organismo. Lo que nos enseña la gemoterapia, en fin, es que las piedras, y sobre todo los cuarzos, también poseen un cuerpo energético y vibraciones de una intensidad concreta que puede sintonizar con la vibración humana y su campo energético, equilibrándolo. Por este motivo se le atribuye el poder de aliviar ciertas dolencias físicas o regular determinados estados emocionales.

¿Cómo emplearlas?

Cada piedra tiene una energía y vibración propia que se proyectará hacia nuestro cuerpo. Por eso debemos conocer cuáles son las propiedades específicas de cada una de ellas. Éstas son las más habituales:
Amatista (color violeta oscuro), para la energía.
Esta piedra purifica la energía física y mental, por lo que se utiliza para la meditación y los estados de debilidad energética.
También se usa para combatir el estrés y el insomnio.
Amazonita (color verde esmeralda), para la energía sexual.
Equilibra el sistema nervioso central y favorece la energía sexual. Mejora las relaciones amorosas. También se emplea para tratar los problemas metabólicos y la osteoporosis.
Aventurita (color verde botella), para el estrés.
Considerada como la piedra de la buena ventura, produce estabilidad y armonía en caso de confusión. Combate el estrés y los temores, en momentos de inseguridad.
Cornalina (color marrón beteádo), para la vitalidad.
Aumenta la energía vital en general y facilita el embarazo. En la India se frotan las plantas de los pies para tratar las fiebres nocturnas.
Cristal de roca (color gris beteádo), para equilibrar las energías de los meridianos.
Equilibra las energías yin y yang, proporcionando coherencia en los momentos de decaimiento. Se utiliza para tratar todo tipo de dolor y para potenciar el efecto de otros minerales.
Cuarzo citrino (color vede pistacho), para dar alegría.
Aumenta la autoestima y nos motiva en los momentos de crisis. Se utiliza en los trastornos del aparato digestivo y del sistema linfático.
Cuarzo láser (color gris medio), amplificador.
El cuarzo láser es un cristal de roca tal como se encuentra en la naturaleza, sin ningún tipo de manipulación. Posee la misión de potenciar y ampliar el efecto de otras piedras.
Cuarzo rosa (color rosa), para el amor.
Clasifica la mente en los estados de confusión causados por desengaños amorosos. Se usa también para los conflictos emocionales.
Fluorita (color púrpura jaspeado con gris), para la concentración.
Mejora la concentración en los estudios o en ambientes donde es difícil concentrarse. Posee un efecto sedante del sistema nervioso.
Hematites (color negro brillante agrisado), para la memoria.
Se conoce como la piedra de la memoria por sus propiedades para mejorar la capacidad intelectual. También es muy empleada en todo tipo de problemas circulatorios.
Jade (color verde jaspeado en tonos más claros), para la fortuna.
Desde la más remota antigüedad el jade ha sido considerado como la piedra de la buena suerte. Muy utilizada en estética para darle textura y frescor a la piel.
Lapislázuli (color azul medio y marino jaspeado), para la armonía. Combate la melancolía y los desajustes emocionales, sobre todo por el estrés. Abre la mente a nuevas posibilidades. Ayuda en caso de migrañas y problemas respiratorios.
Malaquita (color azul verdoso jaspeado), para quitar el mal.
Se trata de una piedra con grandes virtudes curativas para todo tipo de enfermedades. Puede servir así mismo como amuleto protector a las mujeres embarazadas y a los niños pequeños.
Ojo de tigre (color negro con mezcla de amarillo), para el optimismo. Símbolo de las energías celestes y terrestres, equilibra el poder personal, induciendo a la acción. Es ideal para estimular la creatividad y para las personas tímidas e inseguras.
Piedra luna (color gris con cierta tonalidad beig), para la intuición.
Para muchos es considerada como la piedra femenina por naturaleza, ya que se le atribuye la capacidad de potenciar la fertilidad femenina.
Sodalita (color azul marino con betas en blanco), para las buenas relaciones.
Abre la menta para solucionar los conflictos sociales y de pareja. Se utiliza en todos los procesos psicosomáticos, ya que aclara las dudas y fortalece la voluntad.
Turmalina (color negro con ligero toque más claro en los filos); para la limpieza.
La turmalina es la piedra más eficaz para limpiar y absorber cualquier tipo de negatividad, basta tenerla entre las manos unos minutos para liberarse de las energías negativas.
Turquesa (color azul turquesa), para la creatividad.
Ayuda a alcanzar el conocimiento interior y potenciar la creatividad. Es regenerativa tisular y depurativa del organismo. También sirve para fortalecer el sistema respiratorio.
Para utilizar las gemas de forma terapéutica se pueden combinar con otras terapias energéticas, colocándolas sobre los diferentes puntos de acupuntura, sobre los chakras (centros energéticos corporales) o las zonas de reflexoterapia.

Para recargar las gemas.

Tras utilizar las gemas, hay que lavarlas, dejándolas 1 minuto bajo el agua del grifo y después secarlas cuidadosamente. También las podemos lavar con agua destilada y secarlas cuidadosamente.
Cada 40 días es conveniente recargarlas. Para ello se ha de sumergir en un recipiente de vidrio con agua (si son cuarzos o cristales puede utilizarse agua salada) y dejarlas 12 horas expuestas al sol y 12 horas a la luz de la luna. De esta manera las piedras recuperan su equilibrio.

¿Cómo podemos encontrar nuestra piedra personal?

Cada persona sintoniza mejor con una gema determinada. Para saber cuál es tu piedra personal puedes hacer esta sencilla visualización: prepara una bolsa e introduce en ella las piedras que tengas (por ejemplo, las que hemos mencionado) o las que creas que van más contigo. Siéntate en una silla, lo más relajado posible y con la columna vertebral recta.
Pon tu mano derecha encima de la palma de la mano izquierda, con los pulgares tocándose ligeramente.
Sitúa la bolsa con las piedras sobre la palma de la mano derecha. Lo primero que debes hacer es calmar la mente. Para ello, siente cómo el flujo de aire entra y sale por la nariz y deja que fluyan los pensamientos y sonidos sin evaluarlos, para distanciarse de cualquier emoción perturbadora. A continuación, visualiza una pequeña luz en el centro de tu pecho, a nivel del corazón, y cómo gradualmente se expande por el cuerpo, llenándolo por completo del color de tu piedra personal. Mantén ese nivel de conciencia y visualiza tu cuerpo irradiando luz hacia todas las direcciones, como si se tratase de una lámpara, al tiempo que empiezas a vislumbrar la forma de tu piedra personal.
Cuando la hayas visto con claridad, respira profundamente, 2 o 3 veces, y abre los ojos. Tu piedra será la piedra complementaria que debes utilizar en todas las terapias, junto con la piedra específica para el desequilibrio que desees tratar.
Repite este ejercicio de visualización de vez en cuando, ya que con el tiempo o según tu propia evolución, la piedra personal puede cambiar.
Fuentes:
http://www.icicma.com/
Autor:
Ildefonso Cobo Jiménez
Lincenciado y Doctorado en Medicina y Cirugía,
Además de ser Lincenciado en Psicología y
Doctorado en Filosofía hindú.

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GEMAS CURATIVAS ¿Desde cuando se utiliza la gemoterapia? Desde la antigüedad se ha venido usando las gemas como elementos terapéuticos además de ornamentales. En Egipto, el lapislázuli otorgaba poder y realeza, y también favorecía la comunicación con los dioses. Con la obsidiana los antiguos aztecas hacían espejos para usar en la adivinación, y con ella ...

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