Breve pero intensa GUIA GINECOLÓGICA

GUIA GINECOLÓGICA

¿La mujer tiene que saber como tratar su aparato reproductor?

Aprender a reconocer los pequeños síntomas que hablan de la salud de tu aparato reproductor. Así sabrás como cuidarte de forma natural y cuándo acudir a un profesional.

La salud de tus órganos reproductores es esencial para una buena maternidad y muy determinante para la tranquilidad y seguridad de la mujer. Por ello, hay que conocerse bien para saber cuándo las cosas están funcionando mal y no tener miedo de acudir al ginecólogo. Este profesional tiene un campo de trabajo muy amplio que va desde el
diagnóstico y tratamiento de las alteraciones más pequeñas de los órganos
reproductores, como los ciclos menstruales irregulares o dolorosos, hasta las más graves, como el cáncer de mama. Pero además se encarga de la planificación familiar y del cuidado de la mujer embarazada, por lo que deberá acompañarte en cada fase de tu vida.

¿Qué es lo normal?

Flujo abundante y transparente. Es normal. Si es más o menos 14 días antes de la próxima menstruación y no hay ningún otro síntoma, como olor ni picor, significa que simplemente estás ovulando y que es un buen momento para quedarte embarazada.
Picores en los últimos días de regla. No es normal. Es posible que no estés manteniendo una buena higiene durante este periodo y estén reproduciéndose bacterias o algún hongo en la vagina. Es importante cambiar el tapón o la compresa muy a menudo (cada 3 horas), y si es posible, lavarse cada vez.
*Flujo con mal olor. No es normal. Es posible que tengas una infección de la mucosa vaginal. El flujo que muestra la buena salud de los órganos reproductores es blanquecino o un poco amarillento y sin olor.
Son normas a tener en cuenta por todas las mujeres, ya que de no estar pendientes, pueden contraer infecciones que son difíciles de quitar, no hay que olvidar que las zonas húmedas son un campo abonado para las bacterias y la zona reproductiva es una zona húmeda.
Es conveniente también hacerse un chequeo ginecológico una vez o dos al año, aunque no te sientas ninguna molestia, a veces en los chequeos se descubren ciertas patologías que cogidas a tiempo son muy fáciles de quitar.

¿Entonces, cuando se debe acudir al ginecólogo?

En el momento que se entra en la pubertad y a partir del inicio de las relaciones sexuales, los chequeos deben hacerse regulares. De esta manera se pueden prevenir muchas enfermedades y controlar los cambios que se van dando en el sistema reproductor con el paso de los años. De lo contrario es posible que situaciones que en un primer momento son fáciles de tratar se conviertan en problemas más difíciles de solucionar.
Por ello, cada mujer debe tener muy en cuenta las fechas que le indicó el ginecólogo en su última visita para una nueva revisión.
Las mujeres jóvenes deben hacerse los chequeos, pero las más mayores son inevitables que cada 6 meses al menos se hagan una buena revisión de su aparato reproductor que como es natural y lógico está en un sistema no reproductivo y es ahí, cuando se puede tener más enfermedades, por lo que indico que es obligatorio revisarse mucho más cuando se es mayor.

¿Existe una pregunta muy clásica, ¿Qué hago si tengo…?

Evidentemente la primera opción es acudir al especialista ante cualquier anomalía para que compruebe el buen estado de la salud o si hay algún problema que se deba solucionar. Después puedes probar algunos de los remedios naturales que te ofrezco porque pueden servirte como coadyuvantes del tratamiento médico.
Picores, ardor y secreciones con olor: es posible que sea por una infección vaginal por la presencia de hongos, bacterias o parásitos en la mucosa. La mayoría de mujeres los han tenido en algún momento de su vida y los ginecólogos los diagnostican a través de un análisis de las secreciones vaginales.
Qué hacer. Es recomendable procurar una buena higiene, lavarse con un gel íntimo y secarse bien. Evita las duchas vaginales, ya que algunos especialistas consideran que pueden alterar el equilibrio normal de la mucosa provocando o empeorando la infección (que puede extenderse al útero o a las trompas de Falopio). Usa ropa interior de algodón, y si utilizas tampones, cámbiatelos a menudo. EL ginecólogo puede recomendarte óvulos vaginales y antibactericidas, pero además puedes ayudar a combatir las infecciones tomando extracto de semilla de pomelo (antibacteriano), comprimidos de ajo (desinfectante) e infusiones de orégano (antifúgico).
Secreciones muy blancas sin olor: posiblemente se deba a la presencia del hongo Candida Albicans en la mucosa vaginal. Se desarrolla con cierta frecuencia después de tratamientos con antibióticos y cuando bajan las defensas.
Cuando está en las paredes de la vagina, también pueden dar picor o dolor al orinar al tener relaciones sexuales, ya que provoca una inflamación en el meato urinario (orificio exterior de la uretra) y en la vagina.
Qué hacer. Procura tomar todos los días aceite de oliva, vinagre de manzana y frutas cítricas. Los suplementos que ayudan a combatir la candidiasis son el citrato de zinc, la plata en oligoelementos la biotina (vitamina H). Además puedes tomar comprimidos de própolis o 20 gotas diluidas en agua de extracto de propóleos equinàcea, como terapia antibacteriana, y hacerte baños de asiento con unas gotitas de aceite esencial del árbol del té, tomillo y eucalipto.
Ausencia de menstruación: Si es de más de 2 ciclos consecutivos, puede estar asociada a una alimentación inadecuada con pérdida rápida y excesiva de peso, problemas de tiroides, situaciones de estrés y emociones fuertes, trastornos de la glándula hipófisis que regula el sistema hormonal, ovarios poliquísticos, etc.
Qué hacer. Además de consultar con un ginecólogo para descartar las causas más graves, puedes tomar suplementos naturales que ayudan a regular el sistema hormonal y los ciclos menstruales como las perlas que combinan aceite de onagra y borraja. Si tiene una vida muy alterada, organiza mejor tu trabajo y compromisos sociales, de manera que no le robes horas al sueño a tu cuerpo, ni de relax. De hecho, proponte pasear al aire libre 2 veces a la semana, para relajar la mente.
Dolor durante el acto sexual (dispareunia): La causa más frecuente es la sequedad vaginal que también provoca más sensibilidad, irritación o inflamación después de tener relaciones sexuales. Este problema puede deberse, entre otras causas, a la disminución de los estrógenos en el periodo del posparto y en la menopausia, a la toma de algún medicamento (incluso anticonceptivos orales), a infecciones vaginales, estrés, miedos y a la falta de interés o motivación por la pareja.
También puede haber dolor cuando hay una inflamación por cistitis o candidiasis, o cuando hay heridas o llagas en la vagina, que deben ser tratadas inmediatamente.
Qué hacer. Además de usar un gel vaginal para lubricar la zona, debes tratar la causa (infección, inflamación, heridas, etc.). El ginecólogo puede sugerir que te hagas un análisis hormonal para ver tu nivel de estrógenos. Si necesitas aumentarlo, puedes optar por tomar fitoestrógenos, ya sean Isoflavonas en cápsulas o a través de los productos a base de soja. También puedes probar cambiando el método anticonceptivo y hablar con tu pareja sobre tus miedos y buscar maneras creativas de mejorar la relación.
Pérdidas entre reglas: el sangrado esporádico entre los ciclos de menstruación puede tener diversas causas: que exista un mioma (tumor benigno muy frecuente), una herida vaginal que está sangrando, o que haya un trastorno hormonal que provoque una pérdida en el momento inadecuado. En todos los casos, es importante acudir al especialista, ya que aunque la pérdida en sí no sea intensa, la causa puede ser importante. También existen lo que se llaman las hemorragias posmenopáusicas, a causa de un tratamiento hormonal que puede hacer que el útero comience a crecer nuevamente y produzca una seudomenstruación. Cualquier sangrado vaginal producido después de la menopausia debe ser motivo de consulta rápida al especialista.
Qué hacer. Evita los alimentos que estimulan la producción de estrógenos
como el pollo, los huevos, la carne roja, las zanahorias, el perejil, el tomillo y el regaliz. También puedes tomar caléndula en forma homeopática o en infusión y 2 cucharadas de áloe vera disueltas en agua antes de desayunar para ayudar a cicatrizar las erosiones y otras lesiones en el aparato reproductor.
*Flujo de color marrón antes de la regla: se puede deber a una disminución de la hormona progesterona después de la ovulación y que esto provoque una liberación temprana de flujo con tejido endometrial, más oscuro por este motivo. Pero si es muy frecuente, también puede deberse a la presencia de pólipos (Tumoraciones benignas) en el útero o en el cuello uterino que pueden haberse formado, entre otras cosas, por una inflamación crónica y mal curada.
Qué hacer. Acudir al ginecólogo para descartar la presencia de pólipos y aumentar el consumo de alimentos ricos en ácidos grasos esenciales como el pescado azul, el aguacate, el aceite de soja, de girasol y de maíz, y las nueces, ya que ayudarán a regular los niveles de estrógenos y progesterona en el organismo.
*Irregularidades aun tomado la pastilla: si tienes pérdidas entre menstruaciones y estás tomando la pastilla anticonceptiva, es probable que la cantidad de hormonas que ésta lleva no sea la adecuada para tu organismo y tengas que cambiar de pastilla. Existe más posibilidad de tener irregularidades si tomas las que contienen sólo progesterona, en relación con las combinadas.
Qué hacer. Hacerte un análisis hormonal para que junto con el ginecólogo puedas averiguar qué pastilla es la más adecuada para ti. Además, se debe descartar que las pérdidas no sean por otras razones, como pólipos, miomas o llagas en el aparato reproductor.
Menstruaciones demasiado largas y abundantes: si tu reglas son de más de 10 días y el flujo es intenso, es probable que tengas un exceso de estrógenos, pólipos o miomas en la pared del útero, problemas circulatorios como hipertensión, o problemas de coagulación.
Qué hacer. Además de indagar en la causa de este trastorno con ayuda de un especialista puedes ayudarte con las terapias naturales que mejoren la circulación sanguínea en general, y la zona del abdominal de forma especial. Por lo tanto, fortalece tu abdomen con Pilates o yoga y mejora la circulación tomando en infusión o en extracto las siguientes plantas medicinales: castaño de indias, hemamelis y rusco.

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Fuentes:
http://www.icicma.com/
Autor:
Ildefonso Cobo Jiménez

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